ver más
Editorial

Cuando tener razón, ya no es suficiente

¿Alcanza con comunicar datos y pérdidas? La prevención enfrenta un nuevo desafío: conectar con cómo deciden hoy los productores.

Por Luciano Aba 12 de junio de 2026 - 11:00

Las enfermedades producen pérdidas. Eso ya no se discute. La sanidad animal lleva décadas generando evidencia técnica, productiva y económica sobre el impacto que tienen las enfermedades en bovinos, porcinos y otras especies de producción. Menos kilos; menor fertilidad; más mortandad; peor conversión; más días improductivos. Los datos existen. Los trabajos científicos existen. Los números están. Y, sin embargo, algo parece no estar alcanzando.

Porque mientras la industria veterinaria difunde más información que nunca, buena parte de los establecimientos ganaderos del país sigue reaccionando tarde, postergando decisiones preventivas o invirtiendo solamente cuando el problema ya explotó. Y ahí aparece una pregunta incómoda: ¿habrá llegado el momento de actualizar el mensaje?

La pregunta no es menor. Durante años, el sector construyó buena parte de sus mensajes alrededor de conceptos sólidos y técnicamente irrefutables: calidad, productividad, eficiencia, sanidad, sustentabilidad y bienestar animal. Luego llegaron las Buenas Prácticas Ganaderas, las certificaciones, la trazabilidad, la inocuidad y una enorme cantidad de argumentos respaldados por ciencia.

Pero, aun así, muchas veces la sensación sigue siendo la misma: hablamos cada vez más… y seguimos llegando a los mismos.

La industria veterinaria probablemente nunca tuvo tanta evidencia científica para respaldar sus mensajes. Pero tener razón no siempre alcanza para convencer.

Y tal vez ahí esté el verdadero problema.

¿Es el tiempo de la emoción?

Los veterinarios siguen comunicando enfermedades, pérdidas y prevención desde un lugar profundamente racional, mientras buena parte de las decisiones productivas actuales se toman atravesadas por algo mucho más complejo: incertidumbre, flujo financiero, cansancio, contexto, desconfianza y riesgo.

Dicho de otro modo: quizás el productor no siempre decide únicamente desde la lógica técnica. Y entender eso no implica desvalorizar la ciencia, ni relativizar el impacto de las enfermedades. Implica aceptar que las personas toman decisiones de manera mucho más humana de lo que a veces el propio sector veterinario está dispuesto a reconocer.

Hace algunos años, Starbucks logró vender café mucho más caro que el resto del mercado. Y probablemente no lo hizo porque el café fuera objetivamente revolucionario. Lo que logró fue construir otra cosa alrededor del producto: experiencia, pertenencia, percepción de valor, identidad. La comparación puede resultar incómoda para el sector veterinario, pero sirve para entender un punto central: las personas rara vez compran solamente lo que el producto hace.

Muchas veces compran lo que representa.

Y ahí el veterinario queda en el medio de una tensión cada vez más evidente. Porque mientras el laboratorio comunica evidencia y el productor evalúa riesgos, es el profesional quien debe traducir prevención en una decisión concreta.

El problema es que muchas veces sigue intentando convencer desde el miedo a la enfermedad, cuando del otro lado la discusión pasa por costos, contexto, previsibilidad o simplemente prioridades.

Quizás por eso algunos mensajes históricos del sector empiezan a perder capacidad de impacto. No porque sean incorrectos. Sino porque tal vez ya no alcanzan por sí solos para movilizar decisiones preventivas.

Y entonces la pregunta vuelve a aparecer, incluso más incómoda que al principio.

¿Cuál es hoy el verdadero mensaje de la industria veterinaria?

La realidad es que probablemente todavía no lo sabemos del todo. Y asumirlo no debería interpretarse como una debilidad. Al contrario.

Quizás sea el primer paso para empezar a entender que el desafío ya no pasa solamente por comunicar más fuerte, sino por comprender mucho mejor qué necesita escuchar hoy el otro lado para decidir invertir en prevención antes de que el problema aparezca.

Temas
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te puede interesar

video
video