Un caso positivo de rabia fue confirmado en un gato doméstico en el partido de Pilar, provincia de Buenos Aires. El hallazgo, reportado el 21 de julio de 2026, ha impulsado a las autoridades sanitarias a iniciar las medidas de control y prevención correspondientes. Se espera la tipificación de la variante viral.
Actualmente, la muestra del felino se encuentra en proceso de secuenciación para determinar la tipificación de la variante viral. Este estudio es crucial para precisar si el contagio proviene de una variante aérea, comúnmente asociada a murciélagos, o de una variante terrestre. Los resultados se anticipan para la próxima semana.
Según informó el Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires, la confirmación de este diagnóstico positivo a rabia ha movilizado a profesionales y autoridades sanitarias para implementar protocolos de emergencia y reforzar la vigilancia epidemiológica en la zona afectada.
Prevención y vacunación obligatoria
La rabia es una enfermedad zoonótica grave, pero 100% prevenible mediante la inmunización adecuada. Por este motivo, se recuerda a toda la comunidad y a los profesionales del sector la vigencia e importancia de la vacunación obligatoria. Todos los perros y gatos deben ser vacunados contra la rabia a partir de los 3 meses de edad, con un refuerzo de periodicidad anual durante toda su vida. Mantener la vacunación al día es la única barrera efectiva para proteger tanto a los animales de compañía como a la población humana.
Ante cualquier sospecha, como un perro o gato que presente síntomas compatibles con la enfermedad, o si la mascota tuvo contacto directo con un murciélago (vivo o muerto) o un animal con comportamiento inusual, se debe concurrir inmediatamente al centro de zoonosis local o a una veterinaria de confianza.
Impacto en la salud pública y medidas humanas
Frente al riesgo de transmisión de esta zoonosis, la atención temprana en las personas es indispensable para la salud pública. Si alguna persona estuvo expuesta a lesiones por rasguño o mordedura de un animal sospechoso o de origen desconocido, debe concurrir sin demora al centro de salud o guardia médica más cercana. La consulta rápida permite lavar adecuadamente la herida y evaluar la indicación de profilaxis post-exposición, que puede incluir vacunación antirrábica humana o suero, según la gravedad de la lesión.
FUENTE: Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires