El Gobierno del Reino Unido ha presentado un Libro Blanco que propone una profunda reforma de la legislación veterinaria en el país. Esta iniciativa busca reemplazar la actual Veterinary Surgeons Act de 1966 por un nuevo marco regulatorio, adaptado a las exigencias y realidades contemporáneas del sector, según informó el Ejecutivo británico.
Reino Unido impulsa reforma clave para la profesión veterinaria
El gobierno británico propone actualizar la Ley de Cirujanos Veterinarios de 1966, buscando modernizar la profesión veterinaria y ampliar su alcance regulatorio.
El documento, resultado de una consulta pública que recibió 6.219 respuestas, plantea una licencia obligatoria para todos los profesionales veterinarios, no solo para los veterinarios titulados. La ministra de Bienestar Animal y Bioseguridad, Baroness Hayman of Ullock, enfatizó que los profesionales veterinarios "necesitan un sistema regulatorio moderno, justo y eficaz que refleje la realidad de la práctica veterinaria actual y apoye una fuerza laboral sostenible". Además, la reforma contempla extender la regulación a otros miembros del equipo, como enfermeros veterinarios y herradores, con el objetivo de optimizar las capacidades del equipo asistencial y mejorar los servicios veterinarios.
Modernización y protección en la profesión veterinaria
Otro cambio relevante es la sustitución del sistema disciplinario por un modelo de "fitness to practise", que evaluará la capacidad actual del profesional para ejercer de forma segura, en lugar de centrarse únicamente en conductas pasadas. Asimismo, se refuerza la protección al consumidor con la exigencia de sistemas internos de reclamaciones y la posible creación de un defensor del cliente (Ombudsman), buscando mayor transparencia en precios, titularidad de clínicas y servicios ofrecidos.
La propuesta incluye la creación de un sistema de licencias obligatorias para las empresas veterinarias y de atención sanitaria animal. Estas deberán cumplir estándares en áreas como el bienestar animal, la seguridad y la cualificación del personal. El regulador tendrá facultades para inspeccionar, solicitar información, imponer medidas correctoras, suspender licencias e incluso retirarlas cuando existan incumplimientos graves. Estas medidas también responden a la investigación de la Competition and Markets Authority (CMA), que identificó problemas de competencia en el mercado veterinario de animales de compañía.
El Gobierno británico sostiene que estas reformas son esenciales para asegurar un sector veterinario próspero, que fortalezca el bienestar animal, apoye a los profesionales y genere confianza entre los consumidores e impulse la economía del Reino Unido.
FUENTE: Diario Veterinario