La Producción porcina en Estados Unidos está a punto de superar a la bovina por primera vez en casi siete décadas, según proyecciones del Economic Research Service del USDA, un dato destacado por Farm Progress - Animal Health. Este cambio histórico, previsto para 2026, refleja una transformación significativa en el panorama agropecuario del país.
La reversión se atribuye principalmente a la reducción del rodeo de bovinos de carne a su nivel más bajo desde la década de 1940. Años de sequías persistentes, el aumento de los costos de los insumos y los precios elevados del ganado han incentivado a los productores a liquidar sus rodeos en lugar de reconstruirlos. Con menos ganado disponible, los frigoríficos procesan menos cabezas y dependen cada vez más de la abundante y más económica oferta de cerdos para mantener la capacidad de producción.
A pesar de producir más carne de cerdo, los consumidores estadounidenses aún ingieren más carne bovina per cápita, con aproximadamente sesenta libras anuales frente a cincuenta libras de carne porcina. Estados Unidos exporta cerca de un cuarto de su producción porcina, siendo México el principal comprador, adquiriendo casi el cuarenta por ciento de las exportaciones. De hecho, dos mil veinticinco marcó el quinto año consecutivo de ventas récord de carne de cerdo a México.
Desafíos en las Exportaciones
Sin embargo, se vislumbran desafíos. México ha iniciado una investigación antidumping sobre jamones y paletas de cerdo estadounidenses, y las próximas revisiones del acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá (USMCA) podrían afectar este mercado de exportación crucial. Josh Maples, profesor asociado del University of Mississippi Extension Service, señaló que el valor minorista de la carne bovina fresca alcanzó un récord de nueve con sesenta y cuatro dólares por libra en abril, un trece por ciento más que el año anterior.
Este escenario subraya la dinámica cambiante de los mercados ganaderos y la necesidad de adaptación en la cadena de valor, tanto para los productores como para la industria cárnica en la región.
FUENTE: Farm Progress - Animal Health