Se ha conformado un Núcleo de Hiperselección denominado Corriedale PRO, una iniciativa clave para el mejoramiento de la genética animal en la raza ovina Corriedale. Este grupo de élite busca acelerar el progreso genético para producir lanas más finas, manteniendo las características carniceras que distinguen a estos animales. La acción se desarrolla en la Patagonia argentina.
La genética animal Corriedale avanza hacia lanas más finas
Un núcleo de hiperselección Corriedale PRO, impulsado por INTA y criadores, busca optimizar la genética animal en ovinos para reducir el diámetro de la fibra.
El proyecto es resultado de un convenio entre el INTA, la Asociación Argentina de Criadores de Corriedale y la Sociedad Rural de Río Gallegos, con financiamiento del Instituto de Promoción de la Ganadería de Santa Cruz (IPG). Los primeros animales nacidos de este núcleo ya han sido incorporados oficialmente a los registros genealógicos de la Sociedad Rural Argentina, marcando un hito en la producción ovina regional.
Corriedale PRO tiene como misión avanzar en la mejora de la finura de la lana, buscando alcanzar un diámetro más competitivo en el mercado, sin comprometer la aptitud carnicera. Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, explicó que el desafío es significativo y que los criadores lograron un acuerdo para integrar animales seleccionados de diversos establecimientos, basándose en información objetiva.
Avances en la finura de la lana ovina
Los primeros resultados de esta selección son alentadores. En la primera camada esquilada, se logró reducir aproximadamente 1 micra el diámetro de la fibra en una sola generación. Durante la evaluación realizada en 2025, se analizaron más de 3.000 reproductores Corriedale de Santa Cruz y Tierra del Fuego, incluyendo animales de pedigrí y de majadas generales.
El proceso de evaluación registra parámetros como peso corporal al destete, peso a la primera esquila, peso de vellón sucio y limpio, diámetro medio de fibra, profundidad de ojo de bife, espesor de grasa dorsal y circunferencia escrotal. Juan Ibañez, responsable de la iniciativa en la EEA Santa Cruz, destacó que el programa se ha consolidado gracias a la participación activa de los criadores, quienes utilizan esta herramienta para mejorar sus planteles.
Impacto de la genética animal en la producción
El proyecto, iniciado en 2014, surgió de la demanda de productores e industria ante la preocupación por la pérdida de calidad de las carcasas debido a cruzamientos con líneas más laneras. La búsqueda de una mayor finura en la lana, sin sacrificar la aptitud carnicera, es fundamental para mantener la competitividad de la raza Corriedale en el mercado.
FUENTE: Bichos de Campo