Según el análisis de Jorge Castro, la Agroindustria argentina se posiciona como un sector clave con un potencial de crecimiento significativo, a pesar de generar más de U$S 50.000 millones anualmente. Este rendimiento, que representa solo entre el 20% y el 30% de su capacidad total, sugiere una oportunidad estratégica para el desarrollo económico del país.
El contraste con el modelo brasileño de Agroindustria
La situación contrasta con el modelo de desarrollo de Brasil, que en 1980 importaba más del 75% de los alimentos que consumía y hoy se erige como el primer exportador mundial de carne vacuna y el segundo de soja. Naciones Unidas proyecta que Brasil podría aumentar su producción agroalimentaria en un 40% durante los 10 años próximos, lo que indica que su sector agrícola aún no ha alcanzado el 60% de su potencial. Esta expansión subraya la diferencia entre el despertar productivo brasileño y el estado actual de la producción agrícola argentina.
Un informe reciente de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) destaca que Brasil produce más del doble de granos que Argentina, cuadruplica la producción de carne vacuna, y sus exportaciones superan en 5 veces las de nuestro país. Las cifras son elocuentes: Brasil, que en 1990 producía 60 millones de toneladas de granos, proyecta superar los 380 millones de toneladas en 2026. Asimismo, se estima que la producción brasileña de carne vacuna excederá en 4 veces la argentina para la campaña 2025/2026.
El caso de Mato Grosso do Sul, en el Centro-Oeste de Brasil, ilustra el impacto de este desarrollo. Este estado, considerado el corazón del "milagro agrícola" brasileño, registra un ingreso per cápita 3 veces superior al promedio nacional. Además, 8 o 9 de sus ciudades, con más de 300.000 habitantes, presentan ingresos per cápita aún mayores, lo que lo convierte en un referente de prosperidad y alta tecnología.
Para Argentina, el desafío reside en replicar este modelo, transformando sus 10.000 productores de vanguardia en 100.000 o 150.000 emprendedores. El objetivo es que localidades como Venado Tuerto, Marcos Juárez o Charata, en Chaco, se conviertan en centros de prosperidad y tecnología avanzada, atrayendo inversiones y generando riqueza. La Agroindustria, por su magnitud y potencial, es el verdadero "gigante dormido" de la economía argentina, con la capacidad de impulsar un crecimiento sostenido.
FUENTE: Clarin Rural