En un contexto de celebración por el 60° aniversario de CEPA y el Día Nacional de la Avicultura, el sector avícola argentino, motor productivo del país, delineó sus desafíos estratégicos. La Avicultura se consolida como pilar de la seguridad alimentaria y generador de empleo, proyectando un crecimiento sostenido que demanda nuevas inversiones y políticas de apoyo.
Avicultura: sector clave pide apoyo para sostener crecimiento y exportaciones
La Avicultura argentina celebra su crecimiento y proyecta expansión, pero requiere inversiones y apoyo para consolidar su rol exportador.
Durante el encuentro, Franco Santangelo, presidente de CEPA, destacó el arraigo de la industria en el interior del país. Actualmente, el sector genera empleo para 115.000 personas de forma directa e indirecta, y tracciona a múltiples industrias nacionales como la metalúrgica y la farmacéutica. Además, consume anualmente 5 millones de toneladas de maíz y 2,1 millones de toneladas del complejo soja, consolidando su rol dentro de la Agroindustria nacional.
Las proyecciones para 2026 estiman un consumo histórico: más de 50 kilogramos de carne de pollo y 430 huevos por habitante al año. En conjunto, ambas proteínas aportan un total aproximado de 78 kilogramos por habitante anual, afianzando a la avicultura como base de la seguridad alimentaria. En términos económicos, el sector pollo facturó más de U$S 6.300 millones en 2025, mientras que el sector huevos superó los U$S 2.800 millones en el mismo período.
Desafíos para la expansión de las Exportaciones
Santangelo enfatizó que el desarrollo futuro y la previsibilidad de la avicultura dependen indefectiblemente de la Exportación. Tras superar dos brotes de Influenza Aviar en los últimos 12 meses, gracias al trabajo conjunto con el Senasa, el país restituyó rápidamente su estatus de libre de la enfermedad. Con más de 100 destinos habilitados, CEPA remarcó la importancia de gestionar la zonificación sanitaria con socios clave como China, la Unión Europea, Sudáfrica, Chile y Perú, y solicitó apoyo para la reapertura definitiva del mercado chino.
Inversiones para el crecimiento
Para sostener un ritmo de crecimiento del 2% anual, la producción de pollos requiere la incorporación de 200 galpones de última generación por año. Esto demanda inversiones significativas en infraestructura energética, conectividad eléctrica y mejoras en caminos rurales. Desde CEPA se instó a los gobiernos y al sector financiero a acompañar este proceso de modernización tecnológica.
Finalmente, el titular de CEPA destacó la necesidad de una agenda de trabajo conjunta con el Estado para eliminar asimetrías competitivas y corregir distorsiones fiscales, buscando garantizar la continuidad del crecimiento y la capacidad de la industria para alimentar a la población.
FUENTE: Infocampo