miércoles 10 de abril de 2024

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Motivar. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Profesión

Lechería: "El mejor negocio para el tambo es que la vaca no se enferme"

Referentes en lechería bovina analizaron el impacto de las enfermedades sobre la producción de leche por vaca.

Por Redacción de MOTIVAR 27 de febrero de 2024 - 08:15

El tambo se ha vuelto en Argentina un sistema extremadamente complejo de gestionar, con un objetivo principal: debe ser rentable. ¿Cuál es la fórmula entonces en la lechería actual? Lograr que esa vaca logre su máximo pico de producción, no se enferme y se vuelva a preñar para reiniciar su ciclo productivo.

Al menos esta fue una de las principales conclusiones a las que se arribó el año pasado durante un panel organizado por la empresa de servicios veterinarios APSAVET a fines del año pasado en Trenque Lauquen, Buenos Aires.

Martín Pol (FCV / UBA y Lactodiagnóstico Sur), Julián Bartolomé (FCV UNLPam y Diplomado de Lechería) y Santiago García (socio en APSAVET) abordaron “el círculo virtuoso de la producción lechera”, destacando cómo interactúan los cuatro pilares estratégicos en cada etapa: Salud, Manejo, Alimentación y Reproducción.

¿Tenemos en cuenta estos cuatro pilares en todas las etapas? ¿Cuáles son las dudas frecuentes? Bajo estas premisas se inició un recorrido siguiendo el ejemplo de una vaquillona que ingresa en el primer parto, en el mejor de los casos, sana.

“A partir de allí el animal va a ir atravesando distintas etapas, sorteando dificultades para lograr llegar -con el paso del tiempo- al preparto con una condición corporal adecuada”, aseguraron los referentes en un panel que fue conducido por Luciano Aba, editor de MOTIVAR.

Allí, se evaluaron cada etapa de ese círculo virtuoso: parto, manejo de frescas, primer servicio, pico de producción, lactancia, secado y preparto. Así fue como los referentes abordaron la importancia de la asistencia a los partos, detallando las principales acciones a tener en cuenta, así como también algunas referencias en cuanto a cómo encarar el ordeño de las vacas vacías, recomendaciones a tener en cuenta en cuenta en la producción de calostro y un especial hincapié en el conocimiento y tratamiento de la vaca fresca.

¿Y qué más? Te lo resumimos en el siguiente idea y vuelta con los referentes.

Nota de tapa 1.jpg
Martín Pol, Julián Bartolome y Santiago García en el evento de APSAVET.

Martín Pol, Julián Bartolome y Santiago García en el evento de APSAVET.

¿En qué nos podemos apoyar para armar un plan reproductivo?

Julián Bartolomé: En Argentina es muy difícil saber cuál es el mejor momento para inseminar a la vaca. Los números cambian todo el tiempo. Sin embargo, sí hay una receta que funciona: a mayor pico de producción, podemos esperar un poco más para hacerlo. En cuanto a la estrategia, ahí sí es donde el productor debe tener en cuenta cómo va a iniciar esa inseminación.

¿Qué pilares tiene un programa de prevención de mastitis?

Martín Pol: Los programas que se diseñaron hace más de 60 años siguen vigentes y sostienen que necesitamos ordeñar pezones sanos, limpios, desinfectados y secos. Discutimos mucho sobre moléculas y tratamientos, pero en buena parte de los tambos se sellan adecuadamente el 60 o 70% de los pezones.

Siempre tenemos que hacer un adecuado tratamiento de la mastitis clínica, al tiempo de proponer un uso racional de antibióticos. Pero también debemos determinar qué vaca tiene poca probabilidad de cura a futuro y dejar de tratarla.

Esto nos lleva al otro tema clave que es la detección y eliminación de animales crónicos. Muchas veces no tenemos capacidad para detectar cuáles son porque cada vez menos establecimientos cuentan con células somáticas individuales. Muchos tambos ni siquiera evalúan cuántas veces tuvo mastitis la vaca.

El estrés calórico genera el daño productivo más grave que tiene la lechería en Argentina El estrés calórico genera el daño productivo más grave que tiene la lechería en Argentina

¿Cómo se puede graficar el impacto actual de esta enfermedad?

MP: Las mastitis son más frecuentes entre el parto y el pico de producción. Nunca hay tantas mastitis como en las primeras dos semanas posparto. Cada episodio de mastitis nos cuesta entre 400 y 1.200 litros de leche, que es lo que deprime la curva de la producción de leche a lo largo de la curva de lactancia.

Uno de los problemas que tenemos es que muchas veces lo único que vemos son las pérdidas directas, cuánta leche descarté, y eso es nada comparado con la depresión que va a producir esa mastitis en el tipo de producción.

Lo más preocupante es que ese no es el único problema que tenemos, sino también la relación que habrá entre ese proceso inflamatorio en la glándula mamaria y la pérdida de performance reproductiva. Por eso, el mejor negocio es que la vaca no se enferme y prevenir para que no ocurra.

Santiago García: Cualquier enfermedad que aparezca en el posparto va a tener un impacto directo en el pico de producción, independientemente de que hagamos la mejor dieta o el mejor grupo. Si se nos enferman muchas vacas en ese periodo, los picos de producción que vamos a tener no van a ser los mejores.

¿Qué hacer en el tambo?

¿Cuántas oportunidades de preñarse le doy a una vaca?

JB: Tantas las que sean necesarias para preñarla. Pero no es una cuestión tanto de cantidad de servicios, sino que es una decisión que uno toma en base a muchos aspectos. Entre ellos están los días en leche, que va a tener relación con los días de servicio, pero tiene que ver el estado corporal, y también si la vaca está con la ubre, patas y estado corporal adecuados para recibir otros servicios.

Es un cálculo que uno decide inseminar sabiendo que cuando la tenga que secar cuánta leche me va a estar dando. En general, es una decisión que está muchas veces en manos de los inseminadores; debemos entrenarlos en esos aspectos.

Necesitamos ordeñar pezones sanos, limpios, desinfectados y secos Necesitamos ordeñar pezones sanos, limpios, desinfectados y secos

¿Y las recomendaciones para el manejo podal?

JB: Hoy los dos principales problemas que afectan al tambo son las mastitis y los problemas de patas. Por eso, es clave no solo contar con un Programa de mastitis y calidad de leche, sino también con uno para hacer frente a las enfermedades podales, con desvasado correctivo y uso del pediluvio para evitar que se forme un rodeo de rengas.

Los abortos representan otra gran problemática; probablemente tenemos números un poco más altos que Estados Unidos, quizás de un 6 o 7%, lo cual muchas veces tiene que ver con la imposibilidad de rechazar vacas que abortan.

Si pudiera rechazar una vaca que aborta, lo haría.

¿Qué tener en cuenta con esas vacas repetidoras con altas células somáticas?

MP: Siempre depende de los objetivos de cada tambo, pero desde el punto de vista biológico, sabemos que en los animales que han tenido tres casos de mastitis en la lactancia deberíamos empezar a considerar si es necesario que tenga un cuarto caso.

Hay que empezar a ver vacas, porque a veces nos quedamos con un análisis de computadora y hay animales que tienen dos casos de mastitis.

Si analizamos los datos, veremos que en muchos tambos se están tratando animales que seguramente no lo necesitaban. Todavía en muy pocos campos existe el protocolo de no tratar.

Cualquier enfermedad que aparezca en el posparto va a tener un impacto directo en el pico de producción Cualquier enfermedad que aparezca en el posparto va a tener un impacto directo en el pico de producción

¿De cuántos litros podríamos hablar al momento del secado?

MP: Cada vez van bajando más el punto de corte de litros al secado para minimizar el riesgo de nuevas infecciones en los primeros 15 días posteriores al secado. Hace algunos años era 21 litros, ahora hay datos muy robustos que marcan que por debajo de 15 litros se minimizan los problemas.

En base a esto, en Argentina estamos en una situación compleja: en general estamos sellando muchas vacas en 35 litros; tenemos un problema.

Otro tema empieza a ser determinar cómo decidir qué vaca necesita antibióticos y cuál un tratamiento con sello interno. Ahora bien, una cosa es clara: ningún campo puede pensar en una terapia selectiva si tiene un promedio de células en el tanque superior a 250.000. Si tengo un tambo con 350.000 o 400.000 células somáticas en tanque, tengo tantas vacas enfermas que –al momento del secado- use lo que use, voy a cometer muchos errores.

¿Por qué es tan relevante el balance de dietas? ¿y el estrés calórico?

JB: En los últimos tiempos hemos aprendido mucho. Hace algunos años era muy común recorrer el preparto y los comederos estaban vacíos. Hoy la gente tomó conciencia de que la vaca debe tener comida siempre. Se ha mejorado mucho y se sigue trabajando.

En cuanto al estrés calórico, sin dudas genera el daño productivo más grave que tiene la lechería en Argentina. Que no hagamos nada, no quiere decir que no podamos tomar conciencia del impacto que sufrirá la producción y la salud de los animales.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Las Más Leídas

Manuel Adorni anunció la medida tomada por el Gobierno de Javier Milei en relación a la vacuna antiaftosa.  video
¿Qué dirá el Senasa sobre la vacuna contra la fiebre aftosa? 
¿Qué pasa con el precio de la vacuna contra la fiebre aftosa en Argentina?
El Senasa deberá tomar una decisión respecto de la vacuna contra la fiebre aftosa.
La certificación europea de bienestar animal beneficiará la producción agropecuaria nacional que busca este tipo de diferenciación.

Te puede interesar