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Producción

La lechería argentina, entre el crecimiento y el recambio estructural

El INTA relevó el estado de la lechería argentina: más concentración, mayor tecnificación y una rentabilidad que mejora con la escala del tambo.

13 de junio de 2026 - 08:00

El INTA presentó los resultados de su Encuesta Sectorial de Lechería correspondiente al ejercicio 2024-2025, un período marcado por la transición hacia condiciones climáticas neutras y un precio promedio de la leche de U$S 0,42 por litro. El relevamiento, que abarca las principales cuencas de la región pampeana, expone una radiografía detallada del estado actual de los tambos argentinos.

La heterogeneidad productiva sigue siendo un rasgo distintivo del sector. Mientras el promedio de ventas diarias es de 3.568 litros por establecimiento, existe una marcada concentración productiva: el 25% de los tambos más grandes aporta el 52% del volumen total con promedios de 7.747 litros diarios, frente al 25% más pequeño que apenas contribuye con el 7% de la leche comercializada.

Menos familia, más tecnología

Uno de los datos más reveladores del informe es la transformación en la fuerza laboral de los establecimientos. El equipo de trabajo promedio es de 4,75 Equivalentes Hombre, pero la participación de la mano de obra familiar cayó al 39,9%. Esta tendencia sugiere un proceso gradual hacia sistemas lecheros más profesionalizados, con mayor dependencia de personal asalariado y menor presencia familiar en tareas operativas.

En materia productiva, el rodeo promedio ronda las 193 vacas totales, dominado ampliamente por la raza Holando argentino. La producción individual se ubicó en 20,7 litros por vaca en ordeño al día. Asimismo, a medida que aumenta el tamaño del tambo, también lo hace la tecnificación, evidenciando un mayor uso de inseminación artificial, registros informáticos y dietas con raciones totalmente mezcladas.

Rentabilidad y mirada a futuro en el tambo

Los resultados económicos del ciclo arrojaron una rentabilidad promedio del 3,4% sobre el capital invertido. Sin embargo, la brecha según la escala es notable: mientras todos los tambos del segmento superior lograron números positivos (promedio de 7,56%), casi la mitad de los establecimientos más pequeños registró rentabilidad negativa.

A pesar de los desafíos y las asimetrías, el 64% de los productores encuestados proyecta crecer en producción y eficiencia durante los próximos cinco años. Las principales preocupaciones que podrían frenar este impulso son la variabilidad climática, señalada por el 65% de los tamberos, el incremento de los costos de producción (51%) y las crecientes dificultades para conseguir personal responsable.

FUENTE: INTA

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