jueves 30 de julio de 2026

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Diagnóstico

¿Qué impacto tiene la campylobacteriosis genital en los campos bovinos?

En 2025, Laboratorio 9 de Julio procesó (mediante la técnica de qPCR) más de 15.000 muestras prepuciales, provenientes de 1.084 establecimientos. Casi el 7,5% tenían al menos un animal infectado.

La Campylobacteriosis Genital Bovina es una enfermedad de transmisión sexual de gran relevancia económica: provoca pérdidas reproductivas asociadas a disminución de los porcentajes de preñez, aumento del intervalo entre partos y abortos esporádicos.

Dentro de la especie Campylobacter fetus se reconocen dos subespecies de importancia sanitaria: Campylobacter fetus subsp. venerealis (Cfv) y su variante Campylobacter fetus subsp. venerealis biovar intermedius (Cfvi), ambas asociadas a infertilidad y disminución de las tasas de preñez. Los toros infectados suelen actuar como portadores crónicos y asintomáticos.

Por otra parte, Campylobacter fetus subsp. fetus (Cff) habita principalmente el intestino de bovinos y ovinos, estando relacionada con abortos esporádicos por infección materna de origen intestinal e infectando transitoriamente a los toros.

La diseminación del agente ocurre principalmente a través del toro infectado, que transmite la enfermedad durante el servicio natural o mediante inseminación artificial con semen contaminado.

Asimismo, los toros pueden infectarse al servir vacas portadoras.

La campylobacteriosis sigue siendo una de las principales causas infecciosas de pérdidas reproductivas en los rodeos bovinos, junto con la neosporosis, la leptospirosis, la brucelosis y las infecciones virales, DVB e IBR.

Su control resulta fundamental para mejorar la eficiencia reproductiva y minimizar las pérdidas económicas en los sistemas de producción.

El objetivo de esta nota es comunicar los resultados obtenidos a partir de las muestras prepuciales remitidas por veterinarios de diferentes cuencas ganaderas del país en 2025, con el fin de estimar la prevalencia de la enfermedad tanto a nivel individual, como de rodeo.

Diagnóstico mediante qPCR

El diagnóstico de campylobacteriosis se realizó mediante dos ensayos de PCR en tiempo real (qPCR). Esta técnica molecular permite amplificar y detectar material genético específico de microorganismos patógenos en tiempo real mediante ciclos sucesivos de replicación del ADN. Gracias a su elevada sensibilidad y especificidad, permite detectar la presencia de agentes infecciosos incluso cuando se encuentran en bajas concentraciones.

Proceso de la técnica

Extracción de ácidos nucleicos: se extrae el ADN presente en la muestra para disponer del material genético susceptible de amplificación.

Preparación de la mezcla de reacción: una porción del ADN extraído se incorpora a una mezcla que contiene todos los reactivos necesarios para la amplificación.

Termociclado: la mezcla se coloca en un termociclador que genera las condiciones de temperatura requeridas para la reacción.

Amplificación: mediante ciclos repetidos de desnaturalización, hibridación y extensión, el ADN objetivo se replica de manera exponencial.

Detección por fluorescencia: el equipo registra en tiempo real el incremento de fluorescencia producido durante la amplificación, generando curvas que permiten determinar la presencia o ausencia del agente.

Curva de melting: los productos amplificados presentan temperaturas de desnaturalización características que permiten confirmar la especificidad del ensayo.

Estrategia diagnóstica

En primer lugar, se investigó la presencia de un gen característico de la especie Campylobacter fetus (nahE). Luego, las muestras positivas fueron analizadas mediante una segunda qPCR para detectar un gen específico de Campylobacter fetus subsp. venerealis (ISCe-1).

Gráfico N° 1. Evolución de la cantidad de muestras procesadas para el diagnóstico de CGB (2017–2025). Se observa una disminución en la utilización de la técnica de inmunofluorescencia directa (IFD), acompañada por un incremento en el uso de la qPCR, reflejando la transición hacia técnicas moleculares de mayor sensibilidad y especificidad.

Gráfico N° 1. Evolución de la cantidad de muestras procesadas para el diagnóstico de CGB (2017–2025). Se observa una disminución en la utilización de la técnica de inmunofluorescencia directa (IFD), acompañada por un incremento en el uso de la qPCR, reflejando la transición hacia técnicas moleculares de mayor sensibilidad y especificidad.

Se consideraron positivas aquellas muestras que presentaron un valor de Cq inferior a 37 ciclos y una temperatura de melting compatible con cada subespecie: 77,5 °C para Cff y 75,5 °C para Cfv.

Resultados

En 2025 se procesaron 15.347 muestras prepuciales provenientes de 1.084 establecimientos ganaderos. Del total de muestras analizadas, 11.445 correspondieron al primer raspaje prepucial.

La positividad individual, definida como el porcentaje de toros positivos sobre el total de animales analizados fue del 0,91%. Entre los animales positivos a Campylobacter fetus, el 50% correspondió a Campylobacter fetus subsp. fetus (CFF) y el 50% restante a Campylobacter fetus subsp. venerealis (CFV).

Por otra parte, la positividad a nivel de establecimiento, definida como el porcentaje de rodeos con al menos un animal positivo, alcanzó el 7,47%.

Conclusiones

Los resultados son coincidentes con los informados por la Asociación Argentina de Veterinarios de Laboratorios de Diagnóstico (AAVLD) en su encuesta 2025, publicada en 2026, donde se reportó una prevalencia del 8,97% en rodeos y del 0,97% en toros.

Los valores observados guardan estrecha relación con los obtenidos históricamente por Laboratorio 9 de Julio mediante la técnica de inmunofluorescencia directa (IFD). Durante 2005-2023 se registró una prevalencia promedio del 7% de rodeos positivos y del 0,8% de toros infectados.

Para alcanzar dichas prevalencias mediante IFD, fue necesario realizar múltiples raspajes prepuciales, llegando en algunos casos hasta un cuarto muestreo. En contraste, la metodología de qPCR empleada en este estudio permitió obtener información epidemiológica comparable a partir de un único raspaje, reduciendo significativamente las dificultades operativas y los costos asociados a la realización de sucesivos encierres y muestreos.

En este marco, la qPCR se presenta como una herramienta diagnóstica sensible, específica y práctica para la detección de Campylobacter fetus en bovinos, contribuyendo al monitoreo sanitario y el control de una de las principales enfermedades venéreas que afectan la eficiencia reproductiva de la ganadería.

Ventajas de la qPCR

Además de compartir los resultados de su trabajo, desde el Laboratorio 9 de Julio destacaron las principales ventajas de la PCR en tiempo real (qPCR):

- Obtención de resultados en menor tiempo respecto de los métodos tradicionales.

- Alta sensibilidad para detectar bajas cargas bacterianas.

- Elevada especificidad diagnóstica.

- Menor subjetividad en la interpretación de los resultados.

- Posibilidad de diferenciar especies y subespecies mediante marcadores genéticos específicos.

- Mayor flexibilidad en la toma, conservación y envío de muestras, reduciendo las pérdidas diagnósticas asociadas al transporte. Permite trabajar con muestras congeladas, ya que detecta material genético (ADN o ARN) del agente y no requiere que el microorganismo permanezca viable.

Más información en www.lab9dejulio.com.ar

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