martes 28 de julio de 2026
Sanidad animal

Sarna bovina: cambiar el enfoque sanitario para prevenir pérdidas

Un informe elaborado por König junto al Centro de Investigación Veterinaria de Tandil (CIVETAN-CONICET) propone incorporar el tratamiento de verano como herramienta adicional para el manejo de la sarna causada por Psoroptes ovis.

Por Redacción de MOTIVAR 28 de julio de 2026 - 16:30

La sarna bovina sigue siendo una de las principales enfermedades parasitarias que afectan la productividad ganadera. Más allá del deterioro en el bienestar animal, provoca pérdidas, comprometiendo la rentabilidad de una actividad que en 2025 generó U$S 3.700 millones por exportaciones de carne.

Un informe elaborado por Laboratorios König junto al Centro de Investigación Veterinaria de Tandil (CIVETAN-CONICET) propone incorporar el tratamiento de verano como una herramienta adicional para el manejo de la sarna bovina causada por Psoroptes ovis.

La propuesta parte de una premisa sencilla: intervenir durante los meses estivales, cuando la población del ácaro disminuye naturalmente, para reducir el nivel de infestación antes de la aparición de los brotes clínicos característicos del otoño y el invierno.

El trabajo reúne experiencias desarrolladas en establecimientos de la provincia de Buenos Aires, donde se implementó un tratamiento sobre la totalidad de los rodeos utilizando una formulación pour-on que combina eprinomectina al 0,5% y flumetrina al 2%, reforzada con butóxido de piperonilo.

En total se controlaron más de 1.400 bovinos, observándose una marcada reducción del nivel de infestación y una menor aparición de casos clínicos durante los meses posteriores. Los investigadores aclaran, sin embargo, que el éxito del tratamiento no depende únicamente del producto utilizado.

Una estrategia integral

El informe sostiene que el control de la sarna debe apoyarse sobre cinco pilares: diagnóstico parasitológico mediante raspajes, utilización responsable de medicamentos eficaces, estrictas medidas de bioseguridad, intervención temprana frente a casos sospechosos y un adecuado estado sanitario general de los animales.

En ese sentido, el médico veterinario Fernando Iparraguirre, asesor de König, explicó que el objetivo es abandonar el enfoque tradicional basado en tratar únicamente los animales enfermos.

"El abordaje estival propone actuar antes de la aparición de los signos clínicos, cuando la población del ácaro es menor y también disminuye la transmisión dentro del rodeo. De esta manera es posible reducir el impacto sanitario y productivo de la enfermedad", sostuvo.

El especialista remarcó además que muchos establecimientos presentan infestaciones subclínicas durante el verano que sólo pueden detectarse mediante raspajes cutáneos, razón por la cual insistió en fortalecer el diagnóstico de rutina.

El desafío de la resistencia

Otro aspecto analizado en el trabajo es la creciente resistencia de los ácaros a distintos antiparasitarios.

Según Iparraguirre, la aparición de cepas con menor susceptibilidad a las lactonas macrocíclicas obliga a optimizar las estrategias de control y utilizar racionalmente las herramientas disponibles. En ese escenario, la combinación de principios activos con diferentes mecanismos de acción representa una alternativa para mejorar la eficacia de los tratamientos y retrasar el desarrollo de resistencia.

Finalmente, el profesional destacó que ninguna estrategia ofrece resultados sostenibles sin el compromiso conjunto de veterinarios y productores.

"El tratamiento de verano no es una solución aislada. Requiere seguimiento, monitoreo permanente y disciplina en la aplicación de las medidas de bioseguridad. Cuando esos factores se integran, los resultados se mantienen en el tiempo", concluyó.

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