La Comisión de Carnes de la Sociedad Rural Argentina (SRA) realizó su jornada anual, donde se delineó un escenario alentador para la producción ganadera del país. El encuentro, coordinado por el ingeniero agrónomo Carlos Odriozola, abordó las claves para el crecimiento del sector en un contexto de creciente demanda mundial.
Los especialistas destacaron que la demanda global de carnes supera la oferta actual, generando un impulso significativo para la actividad local. La mejora continua en genética, el aumento de los kilos finales de faena y la búsqueda de reglas claras para la exportación fueron identificados como los principales factores que impulsan un ciclo positivo para la ganadería argentina.
Sin embargo, el sector también enfrenta desafíos importantes en materia de sanidad animal y manejo productivo. El control de enfermedades, junto con la optimización de instalaciones y la calidad de la alimentación, se presentan como prioridades fundamentales para sostener y potenciar el crecimiento proyectado.
Una de las estrategias analizadas para optimizar el uso de los suelos y diversificar los ingresos de los productores es la integración con la producción de granos. Este enfoque de sistemas mixtos permite una mayor eficiencia en el uso de los recursos, como la rotación de cultivos y pasturas, y contribuye a la sostenibilidad de los sistemas productivos. Además, al diversificar los ingresos, los productores pueden mitigar riesgos y ofrecer mayor resiliencia frente a las fluctuaciones del mercado, aprovechando al máximo el potencial de cada hectárea.
Desafíos en Sanidad animal
La jornada también hizo hincapié en la necesidad de fortalecer los programas de sanidad animal. La prevención y el control de patologías son esenciales para garantizar la calidad de las carnes argentinas y mantener la competitividad en los mercados internacionales, asegurando el bienestar del rodeo y la rentabilidad de las explotaciones.
La visión compartida por los referentes de la SRA apunta a una ganadería más eficiente y competitiva, capaz de capitalizar la creciente demanda global y consolidar la posición de Argentina como un actor relevante en el mercado internacional de carnes. Este ciclo positivo, impulsado por mejoras genéticas y una mayor retención de animales, busca establecer un camino de crecimiento sostenido para el sector en los próximos años.
FUENTE: AgroSitio