La Jornada Ganadera de la Mega Exposición del Centro Argentino (MECA 2026), celebrada en Villa María, destacó la visión del médico veterinario Oscar Ferrero sobre la producción ganadera. Ferrero afirmó que el sector atraviesa un cambio total, impulsado por un favorable contexto internacional y la necesidad de mayor eficiencia productiva.
Ferrero señaló un momento propicio para la ganadería argentina, respaldado por un contexto internacional donde se observa una caída de stock a nivel mundial y un aumento sostenido del consumo de carne. Esta situación genera una demanda que supera holgadamente la oferta global. Repasó la historia reciente del sector, que sufrió cierres de exportaciones y pérdidas significativas de cabezas, y ahora se encuentra en una fase de recuperación de la producción de carne.
El especialista explicó que producir animales más pesados es clave para generar la mayor cantidad de kilos de carne por animal, amortiguando así la falta de cabezas en la faena. Mencionó que en julio la faena cayó un 12% interanual, mientras la producción lo hizo un 8% debido a esta estrategia. Describió un cambio de paradigma, pasando de una ganadería de tenencia a una de producción, donde la eficiencia es fundamental para la rentabilidad.
Claves para la eficiencia en la producción ganadera
La eficiencia de conversión impulsa la intensificación productiva. Ferrero enfatizó la importancia de la medición en el proceso, señalando que “el que mide sufre y el que sufre cambia”. Se apoyó en la pirámide de producción, compuesta por cinco pilares fundamentales: nutrición, sanidad, bienestar animal, instalaciones y genética. Todos estos elementos son cruciales y están interconectados para el desarrollo sostenible del sector y la mejora de la nutrición animal.
Mercados y exportaciones especializadas
El objetivo es mejorar la calidad de la carne argentina, transitando de un negocio de commodity a uno de especialidades. Ferrero ejemplificó con mercados exigentes como Alemania, que busca tipos específicos de grasa y carne, atributos que Argentina puede ofrecer con su genética animal y sistemas de producción. Destacó que el cambio en la producción ganadera es total y proyectó 4 o 5 años muy favorables, argumentando que la recuperación biológica del stock, estimada en 10 millones de cabezas perdidas, no se logra en un corto plazo y requiere de un esfuerzo sostenido.
Argentina debe dejar de vender carne como commodity para ofrecer especialidades, ya que el consumidor internacional busca atributos concretos que el país puede proporcionar. El encuentro, que contó con la participación de productores y profesionales, propició un intercambio enriquecedor y la visión de un futuro de crecimiento para el sector.
FUENTE: TodoAgro