La faena de novillo diente de leche en Uruguay ha alcanzado niveles históricos, superando por primera vez los 140.000 animales en los últimos 12 meses. Este incremento significativo, que incluye más de 17.000 cabezas en junio por segundo mes consecutivo, señala un cambio estructural profundo en la ganadería del país.
Faena de novillo precoz marca cambio estructural
La faena de novillo diente de leche en Uruguay alcanzó un récord histórico, superando 140.000 animales y reconfigurando la ganadería regional.
Este fenómeno representa un aumento del 114% respecto al año anterior para esta categoría de novillo, y en lo que va de julio, el incremento es del 121% en comparación con el mismo período del año pasado. La tendencia, que antes se asociaba a la estacionalidad de la cuota 481 y sucedía cada 3 meses, ahora muestra una independencia, reflejando una adaptación productiva y una mayor eficiencia en los sistemas de engorde. Este tipo de novillo precoz permite una rotación más rápida de los rodeos y una optimización del uso de los recursos forrajeros.
El proceso en los novillos de dos a cuatro dientes, aunque más moderado, también es relevante para la ganadería de Uruguay. Esta categoría, que constituye el principal componente de la actividad con novillos, había experimentado una baja significativa debido a la sequía de 2023, la cual generó un hueco considerable en la oferta de animales. En los primeros 5 meses del año, la actividad se mantuvo un 29% por debajo de los niveles de 2025 en abril y mayo, evidenciando las dificultades que enfrentaron los productores para reponer sus stocks y llevar los animales a peso de faena.
Recuperación tras la sequía
Con el alejamiento de los efectos de la sequía, el ingreso de animales de esta categoría ha comenzado a recuperarse de manera sostenida. En junio, se registró un aumento del 5,2% en comparación con el año anterior, y en lo que va de julio, el incremento asciende al 17%. Esta recuperación se atribuye a una mejora en las condiciones forrajeras y a la estrategia de los productores para finalizar los animales que habían sido retenidos o que tuvieron un desarrollo más lento durante el período de escasez hídrica. Si bien el acumulado del año aún se encuentra un 11% por debajo de 2025, las proyecciones indican que 2026 cerrará con una faena superior a la del año precedente, consolidando la reactivación del sector.
Perspectivas para los mercados ganaderos
Este cambio en la composición de la faena de novillos, con un marcado predominio de animales más jóvenes, anticipa un aumento en la oferta de carne y un rediseño estructural de la ganadería uruguaya. Analistas del Instituto Nacional de Carnes (INAC) de Uruguay señalan que la mayor disponibilidad de novillos precoces permite a la industria cárnica posicionarse de manera más favorable frente a los mercados ganaderos internacionales, adaptándose a nuevas demandas de cortes y calidades. Este escenario también implica desafíos y oportunidades para veterinarios y técnicos, quienes, según el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), deberán ajustar los planes sanitarios y nutricionales para optimizar la producción de estas categorías de animales.
FUENTE: Valor Carne