Organizaciones agrarias de España solicitaron a la Unión Europea extender la suspensión de las exportaciones de carne, ya aplicada a Brasil, a la totalidad de los países del Mercosur. Esta medida, que entró en vigor para Brasil el 3 de septiembre, es reclamada por entidades como COAG y ASAJA, quienes argumentan preocupaciones sanitarias y de trazabilidad.
La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) hizo público su planteo el 7 de septiembre, calificando la suspensión a Brasil como un "acto de justicia tardío pero insuficiente". La entidad exige que el bloqueo sanitario no se limite al socio mayor del bloque, sino que se extienda a Argentina, Uruguay y Paraguay.
El argumento central de los ganaderos españoles se basa en las condiciones de producción y los controles sanitarios. COAG sostiene que las inspecciones para detectar problemas de trazabilidad, sanidad, deforestación y uso de promotores de crecimiento deberían realizarse sobre cada partida importada, y no solo mediante controles documentales. Cuestionan un doble estándar de Bruselas, que demoraría controles equivalentes a importaciones del Mercosur.
Impacto en la Sanidad animal y el comercio
La decisión de la Comisión Europea de suspender las importaciones de carne vacuna y otros productos de origen animal de Brasil se produjo luego de que el país no pudiera acreditar el cumplimiento de normas comunitarias vinculadas al uso de antimicrobianos. Para COAG, esta medida confirmó advertencias previas del sector sobre las condiciones de ingreso de carne al mercado europeo.
El malestar español no se restringe a cuestiones sanitarias. COAG ha cuestionado el impacto de las importaciones de carne del Mercosur en el mercado interno. Entre enero y mayo de 2026, España importó 8.104 toneladas de carne vacuna desde Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, lo que representa un incremento del 340% respecto a las 1.838 toneladas del mismo período de 2025. Por su parte, la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA) de Castilla y León celebró el veto a la carne brasileña y reclamó su aplicación firme, además de reforzar los controles fronterizos.
Acuerdo Mercosur y Unión Europea bajo escrutinio
El trasfondo de estos reclamos es el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, cuya aplicación provisional comenzó este año y aún espera ratificación. Las organizaciones ganaderas españolas consideran que la discusión excede el caso brasileño y abarca la posibilidad de que ingrese al mercado europeo carne producida bajo condiciones que, según sostienen, no son equivalentes a las exigidas a los productores comunitarios. Argentina, en este contexto, debe prepararse para un aumento de las auditorías europeas a productos importados, con un cronograma ya anticipado hasta 2027.
FUENTE: Bichos de Campo