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SUSCRIBITEUna de las características que ha distinguido desde siempre a la Cumbre de la Industria Veterinaria Argentina promovida por MOTIVAR tiene que ver con la activa participación de los presidentes de las cámaras que agrupan a las principales empresas del sector.
Es así como en CIVA 2021 se dio la asistencia de Juan Carlos Aba en representación de la Cámara Argentina de la Industria de Productos Veterinarios (Caprove), Jorge Casim por la Cámara de Laboratorios Argentinos Medicinales Veterinarios (Clamevet) y Alberto Paz Polito, representando a la Cámara Argentina de Distribuidores de Productos Veterinarios (Cadisvet).
El presidente de Clamevet destacó la participación de la entidad en la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), así como también a nivel internacional en CAMEVET, siendo socios fundadores de FLAIVET, federación que agrupa a Cámaras de laboratorios nacionales de distintos países de Latinoamérica.
“El otro gran área en el que trabajamos es el tema regulatorio, con un Senasa con el que compartimos un objetivo común: asegurar productos veterinarios de calidad, tanto para el mercado interno, como para el de exportación. A veces, surgen diferencias sobre cuáles son los requerimientos, pero tenemos un buen diálogo cuando se plantean esas situaciones”.
A su turno, Juan Carlos Aba encausó su retorno a la presidencia de Caprove con el compromiso de conformar una industria fuerte, que base su desarrollo en la aplicación de tecnología.
“Es nuestro objetivo que esas herramientas sean utilizadas de manera correcta para mejorar la salud de los animales, generar alimentos seguros para el ser humano y seguir posicionando el concepto de “Una Salud”.
Además, Aba resaltó el funcionamiento de las subcomisiones de la Cámara, así como la interacción con el Senasa, las entidades profesionales y los múltiples organismos con los que Caprove se vincula a diario. Y avanzó: “También debemos preocuparnos por temas como los recientemente planteados en la Cumbre Climática en Glasgow (Escocia), donde las actividades agropecuarias y sobre todo las pecuarias, son mencionadas como grandes productoras de gases de efecto invernadero. Esto tiene una resolución que, desde nuestra óptica, va ligada al uso de las herramientas como mejoradoras de la productividad”.
“Cadisvet ha trabajado en los últimos años en un objetivo bien claro y que logró cumplirse. Hemos nacionalizado la Cámara y sumado socios que participan en diferentes segmentos del mercado, como los de pequeños y grandes animales”, aseguró Alberto Paz Polito, presidente de la Cámara de Distribuidores presentes también en CIVA 2021.
Y agregó: “Todo esto se da en el marco de una serie de requisitos que deben cumplir las distribuidoras asociadas a Cadisvet”.
¿Cuáles son estos requisitos?
“Tener director técnico veterinario, los depósitos habilitados por las autoridades competentes, comercializar productos veterinarios habilitados, garantizar la cadena de frío de los biológicos, etc. Tenemos fuerza de venta propia y fomentamos la comercialización en los negocios veterinarios habilitados”, aportó Paz Polito dando muestras de otros dos objetivos: mejorar la comunicación de su peso específico en el sector y estrechar el vínculo con las cámaras de laboratorios veterinarios, el Senasa y los representantes de la profesión.
A modo de graficar el mercado veterinario en Argentina, Juan Carlos Aba compartió las estadísticas totales que maneja Caprove. “Si analizamos el rubro de fármacos vinculados a las distintas especies animales, vemos que hasta 2019 se percibía una meseta en torno a los 30 millones de unidades (frascos de distintas presentaciones) comercializadas. Pandemia por medio, el mercado creció 20% (36 millones) y para 2021, estimamos la posibilidad de un 1% de incremento”, explicó. Y sumó: “En el caso de las dosis de biológicos destinados a ganadería, vemos que en los últimos años hemos fluctuado entre los 100 y 120 millones aprobadas por Senasa, cifra que se rompió en 2018, llegando a los casi 135 millones, impulsada por la determinación de la obligatoriedad de vacunación contra el carbunclo en Buenos Aires y Santa Fe. En 2019 hubo una caída, pero ya desde 2020 la cifra se estabilizó en 130 millones”.
¿Y en vacunas para los animales de compañía? La evolución fue similar.
“Si bien anteriormente se habían logrado picos de 7 millones de dosis de vacunas para perros y gatos, la recuperación en 2020 fue importante y la perspectiva es que se haya fijado un nuevo piso, más cerca de los 8 millones de dosis para 2021”, agregó Aba.
“El mercado total crecerá en 2021 un 43% respecto de 2020. Se estima que las unidades serán similares entre cada año”. Juan Carlos Aba, Caprove.
Luego y al momento de referirse a la facturación en el mercado interno de todas las especies, fármacos y biológicos (sin contemplar la vacunación antiaftosa), el presidente de Caprove aseguró que en 2020 la misma fue de casi $33.000 millones, manifestando un 77% de incremento respecto de 2019. “Si a esto se le desagrega el aumento de unidades, vemos que la facturación creció el 57%, un buen indicador ya que es la primera vez que nuestro mercado acompaña o supera la inflación. En cuanto al diferencial 2021 sobre 2020 es de esperar un crecimiento del 43%. Esto se deberá a incremento de precios ya que las unidades se estiman en los mismos valores del 2020”. Y concluyó: “Un dato interesante es que se ha modificado la segmentación del mercado con un incremento de la participación de bovinos del 44 al 47% y de animales de compañía, llegando al 20%”.
Tal como destacó el presidente de Clamevet, Jorge Casim, la industria veterinaria argentina el año pasado exportó por al menos US$ 158 millones.
“Por cada 10 dólares que exporta el complejo farmacéutico argentino, 2 corresponden a la industria de laboratorios veterinarios”. Jorge Casim, Clamevet.
“Si tenemos en cuenta cuánto exportó el año pasado el complejo farmacéutico, que incluye obviamente la parte humana y representó US$ 864 millones, quiere decir que de cada US$ 10 que se exportaron desde complejo farmacéutico, US$ 2 fueron del sector veterinario”, compartió Casim con los asistentes a CIVA 2021.
“Además, son productos que tienen un alto valor agregado, dan trabajo a miles de personas, en puestos directos y a decenas de miles de puestos indirectos. Para que tengan una idea, en el mismo período, la industria importó principios activos que no se producen en el país por US$ 74 millones. Es una industria que genera dólares para el país y que lamentablemente no cuenta hoy con una política activa que nos ayudara a profundizar esa tendencia”.
“Entre los socios de la Cámara tenemos más de 22.000 clientes en todo el país, entregando hasta 5.000 pedidos por día, con unos 300 vehículos”. Alberto Paz Polito, Cadisvet.
A su turno, el presidente de Cadisvet, Alberto Paz Polito, destacó que la cámara está integrada por más de 30 empresas de todo el país que emplean a 800 personas en forma directa. “Tenemos cerca de 300 vehículos, con sus respectivos agentes de venta, con quienes atendemos a más de 22.000 clientes directos, entregando 5.000 pedidos diarios. De hecho, hay empresas socias de Cadisvet que entregan más de 400 pedidos al día”, destacó Paz Polito. Y siguió: “Estos datos nos llevan a entender por qué tenemos la necesidad de por ejemplo introducir el código de barras en los productos para las distintas especies animales que comercializamos”.
Finalmente, Jorge Casim visualizó la actualidad del sector como un gran rompecabezas, cuya solución dependerá del trabajo conjunto entre todas las partes involucradas.
“Rescato el buen diálogo que mantenemos con las distintas entidades y organismos con los que estamos vinculados, así como también la necesidad de avanzar en soluciones concretas a los desafíos que compartimos”, concluyó Casim en CIVA 2021.
