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Brote

Scrapie, el golpe sanitario que sacude a la ganadería ovina

El Scrapie entró al país y sacudió a los ovinos, con impacto sanitario, productivo y comercial. Sin estatus sanitario, tambalean negocios por U$S 300 millones.

Motivar | Lizi Domínguez
Por Lizi Domínguez 18 de abril de 2026 - 08:00

La ganadería ovina argentina atraviesa un punto de inflexión histórico tras la confirmación de una amenaza silenciosa que ha alterado drásticamente su estatus sanitario global. Considerada hasta hace muy poco como un territorio indemne, la Argentina enfrenta hoy los embates del Scrapie, una enfermedad neurodegenerativa, antigua y mortal para los ovinos, que ingresó al país de forma indetectable y operó en las sombras durante años antes de encender las alertas.

Este inesperado brote, cuyo origen se sospecha que radicaría en la importación legal de animales reproductores desde Paraguay _el país vecino niega de plano esta hipótesis_, ha desatado una verdadera tormenta en el ámbito agropecuario. Por un lado, ha provocado una parálisis comercial inmediata, cerrando mercados clave y poniendo en grave riesgo exportaciones millonarias de toda la cadena productiva. Además, la pérdida del estatus sanitario pone en riesgo negocios por cerca de U$S 300 millones al afectar la validez de certificados "multiespecie" para productos como lácteos y harinas destinados a China y Argelia.

Por el otro, ha desencadenado cuestionamientos hacia la eficiencia y los tiempos de respuesta del Senasa.

A continuación, se presenta la cronología de un diagnóstico acaso demorado, el cruce de responsabilidades, el desesperante panorama de los productores con sus campos interdictados y las estrictas medidas de contingencia ante una enfermedad que, de un día para el otro, cambió para siempre las reglas del juego en el sector ovino argentino.

Origen y controversia

Según el propio Senasa, se sospecha que el ingreso del scrapie a la Argentina se remontaría a la importación de ovinos reproductores desde Paraguay entre los años 2021 y 2022. Pero tras confirmarse el brote, días atrás, las autoridades y productores paraguayos negaron ser el foco de origen.

José Carlos Martín, presidente del Senacsa de Uruguay, se desligó de la situación afirmando: “Paraguay es libre de Scrapie. La OMSA define que es un caso autóctono de Argentina porque los animales estuvieron 3 y 4 años fuera”. De todas maneras, desde Senasa aseguraron que se acordó con su par uruguayo “ahondar en la investigación epidemiológica”.

Los tres animales infectados murieron en establecimientos de las provincias de Santa Fe y Entre Ríos los días 20 de febrero, 28 de febrero y 13 de mayo de 2025, de forma aparentemente "natural" y sin presentar síntomas clínicos de la enfermedad, según Senasa y los propios dueños de los animales. Cumpliendo con la normativa obligatoria para reproductores importados que mueren en el campo, los productores enviaron al Senasa muestras de los cerebros para su análisis, inmediatamente después de los decesos.

Cuestionamientos por demoras y la defensa del Senasa

El tiempo transcurrido hasta la notificación oficial de la presencia de Scrapie en Argentina generó un fuerte malestar en el sector, ya que pasó más de un año entre la muerte de los ovinos y la confirmación oficial en abril de 2026. Fuentes de la actividad denuncian que las cabezas remitidas no se analizaron de inmediato, sino que se esperó a fin de año, al parecer por un tema de optimización de costos y reactivos, lo que habría retrasado severamente la detección.

En ese sentido, desde el Senasa se explicó que la demora se debió a que los ovinos no presentaban signos clínicos compatibles con Scrapie al momento de su muerte, por lo que las muestras se procesaron mediante protocolos de vigilancia pasiva anual. Aseguraron que, de haberse reportado signos neurológicos, habrían actuado en plazos acotados.

Así es como las pruebas iniciales se evaluaron en diciembre de 2025. Allí es cuando los laboratorios nacionales detectan casos sospechosos mediante pruebas de tamizaje (ELISA) y, debido a la complejidad de la enfermedad, las muestras se enviaron al Laboratorio de Referencia de la OMSA en Zaragoza, España, para confirmación por técnica de "Western Blot".

Consecuencias productivas, comerciales y de contingencia

El brote provocó que Argentina perdiera automáticamente su estatus de "país libre" de Scrapie ante la OMSA. Para los productores implicados, el impacto es devastador: sus campos fueron interdictados con restricción total de movimientos por un plazo mínimo de dos años.

A nivel comercial, toda la cadena ovina se vio afectada. El Senasa suspendió preventivamente la emisión de certificados de exportación, lo que paralizó los envíos de carne y cerró mercados clave como Chile.

Además, la pérdida del estatus sanitario pone en riesgo negocios por cerca de U$S 300 millones al afectar la validez de certificados "multiespecie" para productos como lácteos y harinas destinados a China y Argelia.

Actualmente, como medidas de contingencia, el Senasa ha intensificado la vigilancia epidemiológica y el rastreo de trazabilidad completa de los animales que convivieron con los casos positivos. En paralelo, el organismo inició la renegociación urgente de casi 200 protocolos comerciales para intentar sostener los mercados internacionales bajo las nuevas condiciones de seguridad sanitaria.

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