Fue la primera vez desde 2014 que Tokio elevó el alerta a nivel 3. En Corea del Sur, Gran Bretaña, Francia y los Países Bajos, las autoridades veterinarias también han tomado medidas.
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Japón detectó una cepa contagiosa
En aguas del sur del archipiélago de Japón se detectó la presencia de la cepa altamente patógena H5N6 que elevó al nivel máximo el alerta por la presencia del virus de la gripe aviar.
Es la primera vez desde 2014 que Tokio eleva el alerta a nivel 3, después de detectar esta cepa contagiosa en un campo de Izumi, en la prefectura de Kagoshima, situada en la isla meridional de Kyushu, tal como le confirmó a la agencia Efe un portavoz de Medio Ambiente (Japón), en noviembre.
Corresponde mencionar que el virus de la gripe aviar también se detectó en dos cisnes muertos del zoológico de Akita, en el norte de la isla principal de Honshu, los cuales dieron positivo en un primer examen vírico, y que llevó a las autoridades del lugar a tomar la decisión de sacrificar 132 aves.
El zoológico encontró los cuerpos los días 15 y 17 de noviembre y envió los cadáveres a la Universidad de Hokkaido (situada en la isla septentrional homónima) para determinar si se trataba de la misma cepa H5N6 detectada recientemente también en Corea del Sur.
La universidad japonesa se encuentra realizando pruebas a otro ejemplar de cisne salvaje hallado muerto en la localidad de Nakashibetsu, en la misma Hokkaido, el pasado 7 de noviembre.
Asimismo, el Ministerio de Medio Ambiente confirmó la presencia del virus en heces de cerceta común en Tottori (oeste del país).
Los expertos establecieron un radio de observación de 10 kilómetros alrededor de donde fueron hallados los restos infectados y enviaron equipos especiales para estudiar las posibilidades de contagio y el origen del mismo en el país asiático.
¿Onda expansiva?
Por su parte, las autoridades veterinarias de Inglaterra, Gales y Escocia también ordenaron a los granjeros que durante 30 días (en diciembre) guarden a sus aves en corrales, o que las mantengan en zonas separadas de otros pájaros.
La medida preventiva trata de evitar que llegue a Gran Bretaña la H5N8, una cepa virulenta de la gripe aviar que recorre el Norte de Europa y afecta a catorce países.
En Francia, se tomaron medidas similares y en los Países Bajos hubo que sacrificar a 190.000 patos infectados en noviembre.
El temor en Gran Bretaña radica en el paso de aves migratorias, que podrían contagiar a los animales de granja. Según los científicos, el riesgo de que el virus pase a la cadena alimentaria y contagie a seres humanos es muy bajo.
Los dueños de pollos, pavos y patos deberán mantenerlos a cubierto 30 días.
La media alcanza incluso a los particulares del rural que crían unas pocas gallinas en el patio de sus casas.
A todos se les piden que extremen las medidas desinfectantes e inspeccionen a las aves por si aparecen síntomas de la enfermedad.
También se ha realizado un llamamiento a los ciudadanos por si hallan muertos cisnes, patos, gansos o gaviotas salvajes.
En Corea del Sur la advertencia no fue suficiente y en apenas 30 días (durante noviembre) se sacrificaron 9,8 millones de aves de corral.
El número es significativo si se tiene en cuenta que representa el 7% de las cabezas registradas en el país y apenas 4 millones menos que el mayor brote registrado en la historia, en 2014.
Fuente: Efe y ABC.