Marzo de 2014 – Edición Nº 135
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Uno de los primeros parámetros a considerar cuando se mide la eficiencia de la producción en un establecimiento porcino es la tasa de parto: número de cerdas paridas versus el de cerdas cubiertas. «Por ejemplo, si hablamos de 25 cerdas cubiertas, sobre las cuales 20 llegaron al parto, tendremos una tasa del 80%», explicó la profesional veterinaria.
Y agregó: «No todas las cerdas que se pierden o no llegan a parir, lo hacen debido a causas exclusivamente de fertilidad. Por eso y si se quiere evaluar la fertilidad del sistema, se debe emplear el parámetro conocido como tasa de parto ajustada (tener en cuenta sólo las hembras que se pierden por causas reproductivas)», explicó Jabif.
Según la disertante, la clave pasa por identificar los reproductores (hembras y machos: doble caravana o muescas); anotar fecha de servicios y fecha probable de parto (114 días después o 16 semanas después a la semana de la cubrición); época del año que ocurren las fallas (calor del verano, otoño, frío, etc.); categoría (hembras primerizas, de segundo parto, hembras viejas); razas o líneas genéticas; machos utilizados; personal involucrado y acontecimientos puntuales.
Entre las causas de fallas o pérdidas reproductivas, María Fernanda Jabif destacó el anestro, las repeticiones de celo (tempranas, regulares, irregulares o tardías), los abortos, las cerdas negativas, las vacías, las muertas y las cubiertas descartadas.
Algunas de las recomendaciones brindadas por la especialista de Vetanco en cuanto al manejo sanitario específico de los establecimientos fueron, por un lado, «adquirir reproductores de proveedores con garantía sanitaria y realizar medicación de recepción» y, por el otro: «vacunar en el pre servicio contra parvovirus, con doble dosis a las cachorras y a la semana de paridas a las adultas».
Además, instó a inmunizar con cepas de campo a las cachorras con materia fecal de hembras de una semana de paridas (durante un mes realizar esta práctica). Vacunar semestralmente a los machos.
«Es clave utilizar desinfectantes, así como también evitar ambientes y pisos húmedos», concluyó.
