El Consejo Valenciano de Colegios Veterinarios (CVCV) solicitó a los veterinarios de la Comunitat Valenciana mantener un alto nivel de alerta ante la situación epidemiológica de la Fiebre del Nilo Occidental. Esta medida busca reforzar la vigilancia de una de las enfermedades zoonóticas de mayor preocupación, especialmente tras la confirmación de los primeros casos humanos en España.
Desde el CVCV, se instó a los profesionales a comunicar cualquier sospecha clínica a través del sistema de Notificación de sospecha de enfermedad de declaración obligatoria. El objetivo es facilitar la adopción de medidas de vigilancia y control. Además, se enfatizó la necesidad de reforzar las acciones para reducir la exposición de los animales a los mosquitos vectores, prestando atención a la desinsectación de instalaciones y la aplicación del Plan Anual Zoosanitario 2026.
El llamado del CVCV coincide con la confirmación de los primeros casos humanos de Fiebre del Nilo Occidental en España este verano. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) notificó el 9 de julio el primer caso en la provincia de Alicante, un hombre de 53 años. Dos días después, se confirmó un segundo caso en una mujer residente en la provincia de Sevilla.
La Fiebre del Nilo Occidental es una enfermedad zoonótica causada por un flavivirus, transmitida principalmente por mosquitos infectados. Las aves silvestres son el principal reservorio, mientras que los caballos y las personas son hospedadores accidentales. En los équidos, el período de incubación es de 3 a 15 días, pudiendo causar signos neurológicos como ataxia y debilidad. La mortalidad en caballos no vacunados que desarrollan enfermedad clínica puede alcanzar aproximadamente un tercio de los casos.
La colaboración de los veterinarios clínicos es crucial para la detección temprana y la minimización del impacto sanitario de esta infección, incluyendo la prevención de casos en humanos. La Unión Europea cuenta con vacunas autorizadas para caballos y otros équidos frente a esta enfermedad.
FUENTE: Diario Veterinario