Investigadores de la Texas A&M College of Veterinary Medicine and Biomedical Sciences (VMBS) identificaron ADN de Rickettsia typhi, la bacteria causante del tifus murino transmitido por pulgas, en Ctenocephalides felis recolectadas de gatos domésticos en el Valle del Río Grande. Este hallazgo es crucial para comprender la transmisión de esta Zoonosis en una región con alta incidencia en humanos.
El cambio en el reservorio y la Zoonosis
El tifus murino por pulgas infecta a los humanos cuando las heces de las pulgas que contienen R. typhi ingresan al cuerpo a través de una picadura o membrana mucosa. Aunque generalmente es tratable con antibióticos, su incidencia ha aumentado constantemente en el sur de Texas durante la última década, con más de 6.700 casos reportados entre 2008 y 2023, según el Departamento de Servicios de Salud del Estado de Texas. Históricamente, las ratas y sus pulgas eran el principal reservorio y vector, pero ahora, las pulgas de los felinos contribuyen a este incremento, según Sujata Balasubramanian, científica investigadora asociada en VMBS y primera autora del estudio. El equipo de investigación analizó pulgas de 167 gatos domésticos, detectando R. typhi en 6 animales. Además, identificaron Bartonella henselae y Bartonella clarridgeiae en pulgas y gatos, ambas asociadas con la enfermedad por arañazo de gato, otra infección zoonótica. Sarah Hamer, profesora del Departamento de Biociencias Integradoras Veterinarias de VMBS, destacó que el sur de Texas es una de las pocas áreas en Estados Unidos donde el tifus murino se transmite con regularidad.
El aumento de la población de gatos domésticos y callejeros, las condiciones socioeconómicas que limitan el acceso a protección asequible contra las pulgas y el calentamiento global son factores que probablemente promueven la infestación de gatos y la transmisión bacteriana. Aunque el estudio no examinó directamente la transmisión entre gatos, pulgas y personas, clarifica los patógenos circulantes en poblaciones de pulgas locales. Este trabajo subraya la importancia de un enfoque de Una Salud que conecta la salud animal, humana y ambiental.
Los gatos rara vez enferman gravemente por R. typhi, y los investigadores enfatizan que los hallazgos no los señalan como una amenaza. El mensaje clave para los profesionales es la importancia del control parasitario. Hamer recomienda mantener a los gatos en interiores y alejados de la vida silvestre, y colaborar con los veterinarios para un control constante de pulgas y garrapatas.
Estas son recomendaciones sencillas de asesoramiento que tienen un peso significativo en la salud pública en regiones endémicas. La investigación se presenta como un punto de partida y aboga por una vigilancia ampliada en poblaciones de mascotas, gatos callejeros y ferales para una mejor gestión de la salud pública.
FUENTE: DVM360