La Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos ha instado a la Administración a iniciar una investigación sobre el origen y la propagación de los recientes focos del virus de Newcastle en explotaciones de Castilla y León. La organización subraya la importancia de comprender la dinámica del virus para implementar medidas preventivas y de control en el sector avícola.
Piden investigar origen de focos de Newcastle y reforzar bioseguridad avícola
Ante la aparición de nuevos casos de Newcastle en explotaciones de Castilla y León, una organización gremial solicita investigar la propagación del virus y fortalecer la bioseguridad.
La entidad gremial enfatiza la necesidad de no considerar esta enfermedad como un evento aislado, dada su naturaleza violenta y rápida diseminación. Proponen que, además de las ayudas autonómicas existentes, el Ministerio correspondiente establezca una línea de financiación específica para impulsar mejoras en las explotaciones, promoviendo así una mayor bioseguridad frente a este y otros patógenos que afectan a la avicultura.
Desde la organización, se advierte sobre la urgencia de una gestión proactiva para evitar que el virus de Newcastle se convierta en un problema de mayor envergadura. Se destaca el impacto económico y psicológico que sufren los avicultores cuyas aves son sacrificadas, y se insiste en la importancia de un manejo extremadamente cuidadoso en las granjas afectadas y en la disposición de las aves muertas, dada la alta capacidad de contagio ambiental del virus.
Control y Vacunación Obligatoria
Unión de Uniones reitera que la vacunación es obligatoria contra el virus de Newcastle y, aunque no impide completamente la transmisión, reduce significativamente su índice de propagación. En este contexto, la organización sugiere que la administración implemente un control obligatorio para verificar la correcta aplicación de los programas de vacunación en las explotaciones, integrando esta información en los registros sanitarios de los animales.
La organización extiende su colaboración a las autoridades para establecer protocolos que contribuyan a la contención del virus y a la prevención de nuevos brotes, buscando una atención prioritaria para esta enfermedad, que afecta la sanidad animal.
FUENTE: Diario Veterinario