En la crianza de terneros, la sanidad no empieza necesariamente cuando aparecen los primeros síntomas. Antes de una diarrea o una neumonía, los animales suelen modificar su comportamiento, su consumo y su actividad. Detectar esas señales a tiempo puede ser clave para mejorar los resultados productivos y reducir el uso de antibióticos.
- Motivar >
- Sanidad Animal >
- Lechería >
Las señales que dan los terneros antes de enfermarse
Tecnología, consumo y actividad de los terneros aportan datos clave para detectar enfermedades y fortalecer la sanidad animal.
Sobre este punto avanzó la Dra. Melissa Cantor, profesora asistente de Precisión en Ciencia Láctea en el Departamento de Ciencia Animal de Pennsylvania State University y asesora de Vetanco SA, durante una charla enfocada en estrategias y nuevas tecnologías de precisión para lograr una crianza exitosa, en el marco de la última edición de TodoLáctea.
Bienestar animal y producción
Con un repaso de las condiciones que hoy los consumidores ponen a la producción lechera en el mundo, con una mirada cada vez más aguda sobre el bienestar animal, la trazabilidad y los registros productivos, Cantor puso en contexto el avance de nuevas herramientas aplicadas a la crianza.
Si bien los consumidores no tienen una relación directa con el campo y la producción, emocionalmente prefieren ver crianzas colectivas. Por eso, y también por una suma de resultados productivos, avanza cada vez más este tipo de manejo, que comienza en casillas individuales y luego pasa a pequeños rodeos en corrales.
Sin embargo, este esquema también plantea desafíos a la hora de abordar el manejo sanitario y las enfermedades.
El desafío sanitario
Para Cantor, “la diarrea se detecta fácil, pero la neumonía es más compleja. Si bien es más común en terneros mayores, el 56% de los casos se da después del destete de la leche y el 95% de los casos recibe antibióticos”.
“Hay que tener en cuenta que los alimentadores automáticos recopilan datos, que controlan el consumo, lo cual permite maximizar el crecimiento”, explicó la especialista, destacando que esas herramientas también generan información de valor.
En ese sentido, resulta interesante entender que el consumo de leche a partir de robots disminuye frente a la diarrea, hasta en un rango de cinco días.
Datos para anticiparse
Lo que permite la tecnología es diseñar una alerta que detecte diferencias en la ingesta para así destacar cuál es el ternero con diarrea dentro de una crianza colectiva.
La cantidad de leche consumida y la velocidad en cada toma muestran condiciones de comportamiento que pueden servir como señales tempranas.
Otros parámetros que pueden utilizarse para detectar diarrea son el tiempo que el ternero pasa en el piso, cómo son esos episodios e, incluso, la actividad de pie.
Neumonía bajo la lupa
Registros similares pueden realizarse frente a la neumonía, ya que la ingesta de leche cambia entre diez y cinco días antes de la aparición de los síntomas.
“La mayoría de los productores no van a poner un robot para los terneros en sus tambos, sobre todo por las oportunidades económicas en Argentina, pero es una oportunidad para mostrar que se puede ver el comportamiento de los terneros para entender las señales de las enfermedades”, explicó.
Al comparar la tecnología con los análisis clínicos, Cantor sostuvo que el 96% de los casos puede diagnosticarse con herramientas tecnológicas, un resultado 16% superior al que se observa con las previsiones en humanos.
Más allá de los antimicrobianos
La Dra. Cantor también explicó que se están realizando análisis sobre el uso de calostro para el tratamiento no antibiótico de enfermedades, sin modificaciones en casos de diarrea o neumonía, aunque los estudios continúan avanzando.
Además, se evalúa el comportamiento de terneros que se acuestan en decúbito lateral, una posición que podría indicar que esos animales tendrán enfermedades respiratorias en los días siguientes.
“Los productores promedio, los comunes, pueden usar la observación de comportamiento y actividad, porque tienen relación con neumonía y diarrea, pero siento que tenemos que trabajar más en perfeccionar la forma de encontrar esas enfermedades”, señaló Cantor.
Observar mejor
Y agregó: “En el futuro, también pienso que con la búsqueda de nuevos comportamientos, valiéndonos de la inteligencia artificial podemos avanzar más, con herramientas como las cámaras y la observación virtual. Por eso, lo que los productores pueden hacer hoy es seguir conectados”, dijo entre risas.
En concreto, para la especialista “hay muchas oportunidades en los sistemas comerciales que están avanzando y que también ya están en el mercado, como los sensores y las herramientas de manejo, que están en Argentina, pero que tienen un desarrollo inicial y todo el tiempo evolucionan”.
Por eso, Cantor retomó la idea central para el productor promedio: prestar atención a los comportamientos, porque nadie puede conocer mejor a los animales que quien trabaja todos los días con ellos, hasta poder acceder a una tecnología de seguimiento o a un alimentador automático.
El futuro del rodeo
Melissa se sorprendió al saber que en Argentina todavía se utiliza el sistema de estaca para la crianza de terneros, porque en inglés ni siquiera hay una palabra para mencionarlo.
De todos modos, entiende que existen estrategias de manejo mucho mejores para lograr que el futuro de los rodeos crezca saludable y permita proyectar la producción lechera.
FUENTE: Todo Lechería