ver más
Bronquitis infecciosa

La avicultura fortalece su sanidad con una vacuna desarrollada en Argentina

Un desarrollo conjunto del INTA y Laboratorios INMUNER aporta una nueva vacuna para la avicultura frente a una variante de bronquitis infecciosa aviar.

30 de septiembre de 2026 - 13:42

Investigadores del INTA y Laboratorios INMUNER desarrollaron una vacuna atenuada contra una variante del virus de la bronquitis infecciosa aviar presente en establecimientos argentinos y para la que no existían formulaciones comerciales específicas. El producto fue aprobado por el Senasa para su comercialización y ya se encuentra disponible para el sector de la avicultura.

Un equipo de investigadores del Laboratorio de Aves del Instituto de Virología e Innovaciones Tecnológicas (IVIT), del Centro de Investigación en Ciencias Veterinarias y Agronómicas (CICVyA) del INTA, desarrolló una vacuna atenuada contra una variante del virus de la bronquitis infecciosa (BI) aviar que circula en la Argentina y para la cual no existían vacunas comerciales elaboradas con una cepa homóloga.

La vacuna fue desarrollada a partir de la cepa A13, aislada, caracterizada y atenuada por el equipo liderado por Ariel Vagnozzi, investigador del Laboratorio de Aves del IVIT, en articulación con Laboratorios INMUNER. La empresa había aislado en 2007 un virus correspondiente a esta variante y tenía en curso un proyecto orientado al desarrollo de una vacuna. Al tomar conocimiento de que el INTA trabajaba en la misma dirección, ambas líneas confluyeron en el convenio de vinculación tecnológica vigente desde 2016. Actualmente, el producto cuenta con la aprobación del Senasa para su comercialización y con el certificado correspondiente.

Flagelo para la avicultura

La bronquitis infecciosa aviar es una enfermedad viral de amplia distribución en la producción avícola mundial. Su impacto sanitario y económico depende, entre otros factores, de la virulencia de la cepa y de la correspondencia entre las vacunas utilizadas y las variantes virales presentes en cada región.

Durante más de veinte años, el Laboratorio de Aves del INTA llevó adelante estudios de vigilancia epidemiológica que permitieron identificar cinco variantes genéticas de virus presentes en la Argentina. Tres de ellas mostraban relación con cepas vacunales comerciales, mientras que dos correspondían a variantes para las cuales no existían vacunas específicas.

Una de esas variantes, denominada A13, fue aislada en 2013 a partir de un caso de campo, en un contexto en el que la avicultura nacional registró importantes pérdidas asociadas a la enfermedad. Desde entonces, continuó detectándose en pollos parrilleros, gallinas ponedoras y reproductoras de distintas regiones del país.

Cómo se desarrolló la vacuna

“A partir de estos hallazgos evaluamos el comportamiento de la cepa A13 en condiciones experimentales y observamos que presentaba baja patogenicidad natural, una característica que permitió considerarla como candidata para desarrollar una vacuna atenuada”, explicó Vagnozzi.

El investigador señaló que, tras aislar el virus y analizar su comportamiento en animales, comprobaron que no generaba enfermedad severa ni mortalidad en las condiciones experimentales. Paralelamente, el equipo evaluó la eficacia de las vacunas disponibles y detectó que, aunque brindaban cobertura, existía una ventana que permitía la circulación del virus de campo.

“Seguimos observando la presencia del virus y, en algunos casos, problemas sanitarios aun en establecimientos vacunados. Eso nos llevó a pensar una alternativa que ayudara a mejorar el control del virus circulante”, indicó Vagnozzi.

Estudios posteriores

Los estudios posteriores —varios de ellos desarrollados en el marco de la tesis doctoral de Rocío Gerez Miranda— permitieron comparar el desempeño del candidato vacunal basado en la cepa A13 con las vacunas comerciales utilizadas en el país. Los resultados mostraron su potencial para fortalecer el control de esta variante viral.

A partir de esa evidencia y de la experiencia previa de Laboratorios INMUNER, el INTA avanzó en un proceso de vinculación tecnológica con la empresa para integrar ambas líneas de trabajo y completar el desarrollo. La articulación combinó el aporte científico y epidemiológico del INTA con la experiencia y la capacidad tecnológica, productiva y regulatoria de INMUNER, hasta transformar el desarrollo en una vacuna disponible para el sector avícola.

“Desde el INTA identificamos la situación sanitaria, caracterizamos el virus que estaba circulando, analizamos las limitaciones de las estrategias existentes y desarrollamos una alternativa. También encontramos un socio tecnológico que permitió transformar ese conocimiento en una aplicación concreta para el sector”, destacó Vagnozzi.

Protección frente al virus aviar

La disponibilidad de una vacuna específica para este genotipo en el mercado nacional suma una nueva herramienta para fortalecer las estrategias de prevención y control de la bronquitis infecciosa aviar.

Además de reducir el riesgo de enfermedad, una mayor protección frente al virus podría contribuir a disminuir pérdidas productivas vinculadas con retrasos en el crecimiento de las aves, menor eficiencia productiva y la aparición de infecciones bacterianas secundarias asociadas a esta enfermedad.

“Más allá del producto en sí, este desarrollo demuestra la importancia de la investigación sostenida, la vigilancia sanitaria y la articulación público-privada para generar soluciones concretas para la producción avícola”, concluyó Vagnozzi.

FUENTE: INTA

Temas
Seguí leyendo

Te puede interesar

video
video