Con el fin de actuar con tiempo y fortalecer la prevención y la bioseguridad en establecimientos avícolas, el Senasa comenzó a encender las alertas ante la posibilidad de que la influenza aviar vuelva a llegar a la Argentina en un breve plazo.
Alerta por influenza aviar tras el comienzo de la temporada migratoria de aves
El Senasa refuerza la bioseguridad de establecimientos avícolas, ante la reciente detección en Colombia de nuevos casos de influenza aviar.
Sucede que comenzó la temporada migratoria de aves desde el Hemisferio Norte y ya comenzaron a aparecer los primeros casos en Sudamérica, puntualmente en Perú y Colombia.
Cabe recordar que en 2023 Argentina sufrió un importante brote de la enfermedad, que comenzó en febrero y obligó a suspender a exportaciones, hasta que en el segundo semestre el país fue declarado libre de influenza aviar.
La amenaza de la influenza aviar
Ahora, el Senasa informó que recibió una comunicación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que alerta a los países de América Latina y el Caribe por el aumento del riesgo de propagación de la influenza aviar altamente patógena (IAAP).
La IAAP, vale recordarlo, es una enfermedad que afecta a las aves domésticas y silvestres, que puede dispersarse a través de sus heces y secreciones respiratorias.
Desde el 21 de septiembre hasta la fecha, los casos aumentaron en América, principalmente por el inicio de la temporada migratoria.
Durante este período, Estados Unidos notificó 80 brotes: 44 en granjas comerciales, mientras que los 36 restantes fueron identificados como brotes no comerciales.
Por su parte, Canadá notificó 72 brotes de IAAP en los últimos dos meses; Perú detectó al menos 13 casos en aves domésticas desde agosto de 2024 y Colombia confirmó recientemente su primer brote del año en una granja de traspatio.
Recomendaciones
Ante esto, el Senasa recomendó que los establecimientos avícolas nacionales refuercen todas las medidas de manejo, higiene y bioseguridad de sus granjas, contempladas en la Resolución 1699/2019:
- Revisar sus mallas antipájaros.
- Aumentar la limpieza de las zonas donde se acumule materia fecal de aves silvestres.
- Minimizar las visitas de personas ajenas.
- Mantener registro de las mismas e impedir el contacto con animales vecinos u otras especies.
- Reducir o eliminar las zonas de agua estancada que puedan atraer a las aves silvestres.
- No tomar medidas de control o espanto contra las aves, como pueden ser la caza o la destrucción de su hábitat.
Asimismo, los tenedores de aves de traspatio deberán restringir el acceso de aves silvestres a las fuentes de agua y comida de sus gallineros familiares.
“Una actuación inmediata del servicio sanitario permite minimizar las consecuencias y optimiza la intervención, a la vez que posibilita el control de este tipo de enfermedades antes de que se establezcan y se diseminen”, remarcaron desde Senasa.
FUENTE: Infocampo