Pasión, ciencia y justicia: el camino del veterinario forense
Sergio Gómez cuenta cómo es el rol del perito forense veterinario, llamado a aportar al manejo y esclarecimiento de casos donde los animales son parte central.
El médico veterinario forense Sergio Gómez, en pleno peritaje.
El médicoveterinario perito forense se ha convertido en una figura de crucial importancia para el sistema judicial, actuando como un auxiliar de la justicia y el único capacitado para determinar, por ejemplo, si existe o no maltrato o crueldad hacia un animal, entre otros delitos.
El rol del perito es fundamental, ya que sin su intervención profesional, las causas judiciales que involucran animales "se caen”, permitiendo que cazadores furtivos o infractores evadan la Ley.
Este especialista es el encargado de resolver casos donde un animal está implicado, ya sea como víctima o como perpetrador, y debe determinar especie, edad, sexo, si existen lesiones, y si las mismas son compatibles con algún objeto (cortante, punzante) o si fueron producidas por otro animal.
Para saber más sobre este tema poco difundido en el país, MOTIVAR entrevistó al MV Sergio Gómez, luego de que fuera parte de una capacitación organizada por el Colegio de Veterinarios de Río Negro.
Curiosidad y vocación veterinaria
MOTIVAR: ¿Cómo te involucraste en la medicina veterinaria forense?
Sergio Gómez: Durante muchos años me aboqué a la salud de los animales, hasta que mi rumbo empezó a cambiar. Del contacto inicial para desparasitar perros de la policía y luego del inicio de una relación más sólida, entré a trabajar con ellos y, casi sin darme cuenta, me terminaron incorporando a las fuerzas de la policía de Río Negro.
Vi que -en esa época- todo estaba muy “en pañales”, no había tanta información, así que mi enfoque se volvió especializado. Empecé a estudiar la fisiología del olfato del perro. Me preguntaba: ¿por qué el perro buscaba droga, personas, bombas? A partir de ese conocimiento, empezamos a preparar canes dentro de la fuerza con mucho profesionalismo; perros que podemos certificar que son buenos buscando personas, cadáveres, restos óseos, bombas o marihuana, por ejemplo.
Hay que tener mucho amor por este oficio. Se requiere un gran compromiso y ser defensor de los animales Hay que tener mucho amor por este oficio. Se requiere un gran compromiso y ser defensor de los animales
Hace 26 años que soy médico veterinario, y 15 que estoy en esta parte de médico forense. Hoy en día, soy subcomisario de la policía de Río Negro y trabajo muchísimo en casos con la justicia. En el último tiempo me di cuenta de la necesidad de difundir este trabajo. En charlas como las que di para el Colegio de la provincia, el temario se centra en cómo ser perito y cuándo uno es convocado. Utilizo casuística real, incluyendo casos de abigeato, fauna silvestre y otros que fueron resueltos por la justicia gracias a la intervención de un perito forense veterinario.
Forense 3
Sergio Gómez, médico veterinario forense.
¿Cómo es que un médico veterinario es convocado para trabajar como perito?
SG: Hay una Ley nacional que establece un registro. El veterinario debe interesarse e inscribirse en el registro judicial especificando su área (metodología animal, comportamiento, laboratorio, anatomopatología o necropsia). Cuando surge un problema, el registro es consultado y el fiscal designa al profesional a través de un oficio. Si uno está anotado por Ley, no se puede negar a la convocatoria.
Clases de peritos veterinarios
Además del designado por la Justicia (perito forense de oficio), ¿existen otros tipos de peritos?
SG: Sí, existen tres tipos de peritos. El Perito Forense de Oficio es el designado por un fiscal o juez. También existe el Perito de Parte, que es contratado de manera privada por una de las partes si está en desacuerdo con la pericia oficial, o si solo se necesita investigar algo sin denuncia penal.
Finalmente, está el Perito de Arbitraje, que actúa como mediador o árbitro cuando las dos partes no se ponen de acuerdo con sus respectivos peritos. Este tercer perito debe desempatar y validar las pruebas.
¿Qué conocimientos reciben los graduados de las facultades de veterinaria que les sean útiles en el ámbito forense?
SG: Se sale con una muy buena formación de la Facultad. Los veterinarios saben reconocer especies, determinar la edad por cronología sanitaria y diferenciar pelajes. Luego, al que le gusta la parte forense, se especializa estudiando más sobre lesiones, cómo diferenciar una lesión causada por un cuchillo, un diente o una bala, por ejemplo.
Forense 2
A quien le apasiona, como a mí, se le da por investigar y así uno se vuelve autodidacta. Hay que tener mucho amor por este oficio. Se requiere un gran compromiso. Hay que ser defensor de los animales, estudiar mucho y ser muy honesto e imparcial. Es esencial trabajar con ética y profesionalismo.
Gajes del oficio
¿Por qué esta forma de ejercer la profesión no está tan difundida?
SG: A veces los colegas no lo saben, no hay suficientes denuncias, o no les interesa meterse en "líos" porque la Justicia es percibida como "lerda".
El trabajo forense implica lidiar con los tiempos del sistema judicial y enfrentarse a abogados que por ahí "embarran la cancha" y hacen preguntas para las que el veterinario no está preparado en la facultad.
Desde el punto de vista económico, ¿es redituable este trabajo?
SG: Personalmente, yo no lo hago por ser redituable. Sí se pagan honorarios por hacer peritajes, pero es como todo: la ley establece un pago.
En mi caso, siendo parte de la policía, utilizo los casos para seguir trabajando y aprendiendo.