China, tradicionalmente uno de los mayores importadores globales de alimentos, está consolidando su posición como un importante exportador de carne de pollo. Este cambio en la dinámica de la avicultura global, según un informe del banco BTG Pactual, representa un riesgo estructural para los exportadores de otros países, incluyendo a Brasil.
Los datos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) citados en el informe indican que las exportaciones chinas de carne de pollo crecieron un 41% en 2025, alcanzando casi 1,1 millones de toneladas. La proyección para 2026 es de 1,4 millones de toneladas, lo que posicionaría a China como el tercer mayor exportador mundial, solo por detrás de Brasil y Estados Unidos. La participación china en las exportaciones globales se estima en un 9,5% para este año, frente al 6% registrado en 2024.
China ya es el segundo mayor productor mundial de pollo, con un crecimiento previsto del 5% en 2026, totalizando 17,3 millones de toneladas. Esta expansión productiva se alinea con una estrategia de mercado particular: el país continúa importando productos de alto consumo interno, como patas de pollo, al mismo tiempo que incrementa sus exportaciones de cortes con menor demanda doméstica, como la pechuga de pollo. Este último es, de hecho, el principal corte exportado por Brasil en los últimos 12 meses, lo que subraya la directa competencia que se está gestando.
Impacto en precios y mercados
El aumento de la oferta exportable china tiende a intensificar la competencia internacional y a ejercer presión sobre los precios globales de la carne de pollo. El informe del BTG Pactual señala la poca transparencia sobre los costos de producción avícola en China, lo que dificulta a los competidores evaluar su verdadera ventaja comparativa y su competitividad real en el mercado global. Esta falta de claridad añade una capa de incertidumbre para los exportadores tradicionales.
Además, la cercanía geográfica de China con grandes compradores del pollo brasileño, como Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, representa una ventaja logística considerable. Si el país asiático continúa expandiendo su producción y logrando acceso a nuevos mercados, podría convertirse en un factor de riesgo estructural significativo para los precios obtenidos por los exportadores de carne de pollo de otras naciones, afectando directamente la rentabilidad y la participación de mercado de países como Brasil.
FUENTE: Globo Rural (Brasil)