Una nueva investigación ha revelado que las medidas de bioseguridad en granjas no bastan para mejorar la resiliencia de la industria avícola frente a la influenza aviar. Académicos de RVC, Oxford y Cambridge subrayan la necesidad de un enfoque integral y multifacético que aborde factores sociales, económicos y ambientales.
Estudio: la bioseguridad sería insuficiente para enfrentar Influenza Aviar
Una investigación reciente advierte que la bioseguridad en granjas es insuficiente contra la Influenza Aviar, requiriendo un enfoque multisectorial.
Los investigadores de la RVC y las universidades de Oxford y Cambridge enfatizan que la magnitud de los brotes de influenza aviar en los últimos años ha hecho que esta cuestión sea particularmente crítica. Advierten sobre los desafíos específicos derivados de la interacción entre las áreas de producción avícola concentrada y las aves silvestres o semi-silvestres.
Datos de la APHA de las temporadas de influenza aviar de 2022 y 2023 revelaron que el 93% de los casos fueron causados por el contacto entre aves de corral y aves silvestres, con un número reducido de transmisiones entre sitios avícolas infectados. El informe sostiene que la bioseguridad a nivel de granja, aunque necesaria, no es suficiente para asegurar la producción avícola bajo la presión casi endémica del virus.
Hacia una avicultura resiliente
Entre las principales áreas de preocupación identificadas se encuentran las debilidades en las regulaciones de planificación, que podrían aumentar el riesgo de propagación de la influenza aviar. El estudio menciona ejemplos como la imposición de condiciones para ubicar estanques cerca de nuevos galpones, lo cual es contraproducente para la prevención viral. Para abordar estos problemas, junto con cuellos de botella en la planificación, inconsistencias en la compensación ganadera y fallas en los seguros contra virus, se sugiere el desarrollo de una nueva estrategia avícola nacional o un marco de políticas alternativo.
Más allá de estas consideraciones, el estudio plantea debates más complejos sobre la viabilidad a largo plazo de los niveles actuales de producción intensiva y de bajo costo en la avicultura, especialmente en relación con la sostenibilidad ecológica. Se mencionan llamados a reducir significativamente el consumo nacional de carne.
Ivo Syndicus, investigador postdoctoral en transformaciones de la bioseguridad en ciencias sociales de la Universidad de Oxford y coautor del estudio, afirmó que la investigación resalta los desafíos creados por la interconexión de la industria con cuestiones sociales, económicas y ambientales. Subrayó la importancia de ir más allá de la bioseguridad a nivel de granja para comprender cómo la estructura de la industria avícola puede generar vulnerabilidades específicas frente a la influenza aviar.
FUENTE: Vet Times