El ministro de Agricultura de Brasil, André de Paula, afirmó el jueves 30 de julio de 2026 que el desacuerdo con la Unión Europea sobre el uso de antimicrobianos y la posible restricción a las exportaciones de proteínas animales brasileñas es una cuestión diplomática. El funcionario expresó que el tema, que podría afectar los envíos a partir de septiembre, se resolverá mediante una negociación entre las partes.
Brasil y UE: negociación clave por antimicrobianos en exportaciones
El ministro brasileño de Agricultura, André de Paula, aseguró que el conflicto por los antimicrobianos y las exportaciones de proteínas animales a la Unión Europea se resolverá diplomáticamente.
De Paula, en declaraciones a periodistas tras la apertura del evento Outlook Agro Brasil en Brasília, indicó que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva está “involucrado personalmente” en la situación y anticipó “buenas noticias” en el corto plazo.
La Unión Europea había anunciado en mayo de 2026 la exclusión de Brasil de la lista de países aptos para exportar proteínas animales, argumentando la falta de comprobación del no uso de antimicrobianos durante el ciclo de vida completo de aves, bovinos y pescados. Esta medida entraría en vigor el 3 de septiembre.
Desafíos en la trazabilidad y exportaciones
El gobierno brasileño ha estado al tanto de las exigencias europeas desde la aprobación del reglamento en 2019 y su reglamentación en 2023. En este contexto, el ministro André de Paula destacó que la discusión se desarrolla en un campo técnico, con la participación del Ministerio de Agricultura en diversas reuniones entre la Secretaría de Defensa Agropecuaria (SDA) y la DG Santé, la autoridad sanitaria europea. En respuesta a estas exigencias, el Ministerio de Agricultura intentó movilizar al sector privado para establecer mecanismos de control. En mayo, se homologó un protocolo privado para bovinos libres de antimicrobianos.
Sin embargo, el seguimiento del ciclo completo de vida de los animales, desde el nacimiento hasta el faenado, para cumplir con los requisitos de trazabilidad e inocuidad alimentaria de la Unión Europea, demanda al menos 2 años. En julio, se implementó una nueva etapa de fiscalización oficial en la cadena avícola con el objetivo de demostrar el control de los insumos y asegurar la continuidad de las exportaciones en septiembre.
Auditoría de la Unión Europea
Una misión de la Unión Europea realizará una auditoría del modelo implementado por Brasil para determinar si se retoma la autorización para el comercio de estos productos. La expectativa es que las gestiones diplomáticas y las medidas técnicas adoptadas permitan superar el impasse antes de la fecha límite.
FUENTE: Globo Rural (Brasil)