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Crianza eficiente

Terneros sin estaca, el cambio que asoma en la lechería argentina

La crianza de terneros en tambos entra en revisión. Por bienestar animal, la lechería busca dejar atrás el sistema de estaca.

9 de abril de 2025 - 12:39

En los tambos argentinos, el bienestar animal comienza a ganar espacio real desde los primeros días de vida de los terneros. Ya no se trata solo de maximizar resultados productivos, sino también de adaptarse a una sociedad que exige saber cómo se producen los alimentos.

Y en este escenario, el sistema de estaca en la crianza individual de terneros empieza a mostrar señales de agotamiento.

Hoy, la mayoría de los tambos sigue utilizando esta práctica por su bajo costo inicial. Sin embargo, especialistas advierten que no permite obtener el máximo rendimiento de los animales y se contrapone con los estándares actuales de bienestar animal.

En países como EE.UU. y Canadá, ya está prohibido tener atados a los animales. Argentina todavía no avanzó en ese sentido, pero hacia ahí vamos. En países como EE.UU. y Canadá, ya está prohibido tener atados a los animales. Argentina todavía no avanzó en ese sentido, pero hacia ahí vamos.

Este será uno de los ejes del Taller de Crianza organizado por Teknal junto al INTA Rafaela, que se realizará en TodoLáctea, el próximo 13 de mayo. Allí, la técnica del INTA, Georgina Frossasco, presentará un enfoque superador: el sistema de crianza de terneros en pares y, posteriormente, de forma colectiva.

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Crianza en carros móviles, que se lleva a cabo durante los primeros 15-20 días de vida.

Crianza de terneros en pareja y colectiva: beneficios

Desde el INTA Rafaela ya se adoptó esta modalidad. Según detalla Frossasco, los primeros 15 a 20 días se realiza en carros móviles de a pares, para luego pasar a una crianza colectiva en grupos de no más de 8 a 10 terneros, con estructuras móviles que aseguren confort y condiciones sanitarias.

La técnica asegura que este sistema promueve mayor consumo de alimento, mejor ganancia de peso, menor estrés y mejor sociabilización. Además, impacta positivamente en el desarrollo cognitivo del animal, lo que se traduce en una mejor adaptación a los cambios dentro del sistema productivo.

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Pasados los 20 días, se pasa a una crianza colectiva, en grupos reducidos de no más de 8-10 terneros, bajo una estructura de paneles móviles.

¿Y el trabajo humano? También mejora

Desde la operatividad, este sistema permite un manejo más eficiente: menos tiempo en mover animales y mayor facilidad en la alimentación. Claro que exige ciertas condiciones, como estructuras adecuadas y manejo cuidadoso de las camas. Pero el salto en bienestar animal y productividad compensa los desafíos.

Una exigencia que ya llega desde el mercado

Más allá de la técnica, las exigencias de las industrias lácteas y los consumidores sobre el origen de la leche y las condiciones de los animales ya están marcando el rumbo.

Hoy no está prohibido tener terneros atados, pero podría serlo. Y aún sin llegar a la prohibición legal, será una barrera para los tambos que quieran trabajar con empresas exportadoras. Hoy no está prohibido tener terneros atados, pero podría serlo. Y aún sin llegar a la prohibición legal, será una barrera para los tambos que quieran trabajar con empresas exportadoras.

Una jornada con valor agregado

El Taller de Crianza del 13 de mayo, en TodoLáctea, incluirá también disertaciones técnicas clave:

La transformación en la crianza de terneros ya está en marcha. La lechería argentina tiene ante sí la oportunidad –y el desafío– de liderar una nueva etapa en bienestar animal y eficiencia productiva.

FUENTE: TodoAgro

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