La producción láctea argentina registró un incremento del 1,5% en septiembre de 2026 respecto al mismo mes del año anterior, alcanzando 1.132 millones de litros. El volumen acumulado entre enero y septiembre creció un 4,1%, impulsado por una mejora en la composición de la leche que posiciona al sector ante un posible récord histórico anual.
El Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) destacó que la producción de sólidos útiles creció un 4,8% en los primeros 9 meses del año, superando el aumento en volumen de litros. Este avance se debe a una mejora en la composición de la leche, donde el contenido conjunto de grasa butirosa y proteína pasó del 7,34% al 7,39% en comparación con el mismo período de 2025. Este nivel es el más alto en los 21 años de la serie histórica disponible.
A partir de esta evolución, el OCLA considera que el año 2026 se encamina a alcanzar un récord histórico anual en ambos componentes. Sin embargo, el promedio nacional oculta variaciones significativas entre regiones, tamaños de establecimientos y sus niveles de productividad y eficiencia, lo que genera situaciones dispares en el sector.
Proyecciones y el factor clima
Para los próximos meses, el OCLA mantiene una proyección de crecimiento anual cercana al 3%, inferior al 4,1% acumulado hasta septiembre. Esta perspectiva, según informó CRA, contempla una moderación en las mejoras interanuales durante el último tramo del año. La actividad de la lechería sigue su ciclo estacional, con un pico de producción diaria en octubre y una disminución mensual del 5% al 6% hasta marzo o abril.
No obstante, el organismo advierte que un fenómeno El Niño muy extremo hacia fines de año, como el señalado en los pronósticos, podría modificar significativamente las cifras previstas. De esta manera, el cierre de 2026 combina una expansión más moderada del volumen y una mejora de los sólidos que apunta a una marca histórica.
Para evaluar el resultado final de la campaña de producción láctea, ambos indicadores serán relevantes, junto con la evolución climática y las diferencias productivas entre las regiones.
FUENTE: CRA