Si bien la tendencia mundial se consolida en favor del crecimiento del mercado veterinario de productos para animales de compañía por sobre cualquier otra especie, eso aquí en Argentina, cada vez se ve más lejano.
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SUSCRIBITEMientras el mundo apuesta por productos veterinarios para animales de compañía, el mercado veterinario argentino mantiene su foco en la producción animal.
Si bien la tendencia mundial se consolida en favor del crecimiento del mercado veterinario de productos para animales de compañía por sobre cualquier otra especie, eso aquí en Argentina, cada vez se ve más lejano.
No por fallas en la contundencia de las estadísticas internacionales, ni la falta de compromiso de la industria en lanzar soluciones realmente innovadoras para la salud de perros y gatos, ni mucho menos por los veterinarios, que invierten y siguen invirtiendo en impulsar sus clínicas y servicios.
El tema pasa por el perfil de nuestro mercado.
Un mercado local en el cual -a nivel general- ningún segmento crece, pero cada vez más se amplía la brecha de facturación entre el rubro ligado a la salud de perros y gatos, con relación al de la producción animal. A favor de este último, en nuestro país, todo: mejores precios y más alto potencial de inversión, aún con la subutilización de productos veterinarios que existe.
El mercado veterinario argentino es único y conocer sus pormenores y “detrás de escena” es sin dudas una de las mayores fortalezas que hemos desarrollado en MOTIVAR en el transcurso de estos 23 años de vida como nexo en la comunicación entre los distintos actores del rubro.
Y cuando hablamos de mercado nos referimos a la comercialización directa de los productos veterinarios; ese mismo mercado que tiene tantas aristas como segmentos específicos por especie animal.
Poco tienen que ver las cadenas comerciales de avicultura y cerdos con las demás. Sobre este punto suele haber consenso.
Con sus particularidades, estos dos mercados consolidan una fuerte participación de productos biológicos y cada vez más complementación de farmacéuticos, principalmente en la producción porcina.
Sin embargo, en el último tiempo hemos podido visualizar cómo las cadenas de comercialización de productos para “grandes y pequeños animales” amplían diferencias que hasta hace poco tiempo no eran tan visibles.
Aunque todas con un punto en común.
¿Cuál? El desafío de adaptar sus equipos de venta a la nueva realidad del negocio, con rotaciones lentas y la urgente necesidad de dejar de ser solo “abastecedores de demanda” y convertirse cada vez más en “generadores de ventas”.
Mientras que a las distribuidoras de productos para ganadería pareciera haberles ido mejor que a sus proveedores, los laboratorios, esta situación se percibe directamente a la inversa para el caso del segmento de las mascotas.
En ninguno de estos dos mundos que conviven en un mismo mercado se verán crecimientos en unidades este año. De hecho, la facturación general sin dudas estará por debajo de lo que fue la inflación 2025, en relación con las cifras alcanzadas el año pasado.
Es cierto que los últimos dos meses parecen haber repuntado las ventas generales de fármacos y vacunas veterinarias. Tan cierto como que esto seguramente no alcance para nivelar no solo la caída en volúmenes acumulados, sino también la rentabilidad perdida en función del cambio en el modelo de negocio.
MOTIVAR cumple 23 años en el mercado veterinario argentino.
Un mercado que volverá a juntarse en la Cumbre de la Industria Veterinaria Argentina (CIVA 2025) durante el mes de noviembre, propiciando un espacio ya no solo para compartir diagnósticos del pasado, sino construir tendencias de cara al futuro.
