La Resolución 654/2026 del Senasa, que implementa el Sistema Integrado de Gestión de Trazabilidad de Productos Veterinarios (SIGTRAZAVET) y la Receta Electrónica Veterinaria obligatoria, continúa generando repercusiones. Para Andrés Maurino, presidente del Colegio Veterinario de Santa Fe (1ra. Circ.), la iniciativa representa una oportunidad histórica para el sector, aunque plantea dudas operativas.
"El veterinario, en el centro de la cadena de comercialización"
El presidente del Colegio Veterinario de Santa Fe, Andrés Maurino, da el visto bueno al SIGTRAZAVET de Senasa, aunque al igual que su colega de Córdoba, Natalia Elstner, plantea dudas operativas.
Al analizar el espíritu de la normativa, el dirigente santafesino se muestra a favor del ordenamiento general que propone el organismo. "El mecanismo de descentralizar información, de transparentar la información, de hacer un blanqueo de información está fantástico", asegura Maurino a MOTIVAR.
En su visión, este nuevo marco regulatorio "transparenta la cadena de comercialización, le da el rol al veterinario de ser quien prescribe y quien indica cómo se usan los medicamentos. Pone en el centro de la cadena de comercialización al médico veterinario".
La falta de certezas sobre la operatividad de la norma del Senasa
A pesar de su visto bueno, Maurino advierte que la principal deficiencia radica en la operatividad de la norma en el corto plazo. "La resolución está muy bien, pero aún no tiene establecidos los procedimientos ni contempla lo particular", explica el profesional.
Otra de las grandes incógnitas gira en torno a los medicamentos exactos que ingresarán al sistema y en qué tiempos lo harán. Maurino recuerda que ya existe un sistema electrónico del Senasa para prescribir fosfomicina y polimixina B, y que se esperaba la inclusión de nuevas drogas a mediados de año, algo que se demoró.
"Nosotros teníamos la información de que en junio iban a estar ya los antimicrobianos incorporados, pero por ahora solo ha salido esta resolución, no hay nada más que eso", detalla el dirigente santafesino.
Registro de veterinarios y participación en la confección de la norma
Para garantizar que solo los profesionales matriculados y sin sanciones (éticas o administrativas) puedan recetar, el dirigente explicó que se trabajó en el cruce de datos. "Se hizo un web service que armó FeVA (Federación Veterinaria Argentina) donde se cargan automáticamente los colegios, se cargan quiénes son los veterinarios matriculados que están habilitados para emitir la receta y de ahí la página toma quién puede emitir y quién no puede emitir una receta", relata.
De esta forma, el SIGTRAZAVET debería vincularse con esta base de datos para habilitar o bloquear al usuario. "El sistema lo que Senasa nos pidió, nosotros ya lo hicimos. Ahora hay que esperar que Senasa lo vincule", aclara.
Sin embargo, Maurino lamenta que el organismo sanitario nacional no haya permitido una participación activa de los colegios en la redacción de la normativa. "Senasa nos la presentó en su momento, tomó lo del web service para poder vincular los colegas matriculados, pero no nos abrió las puertas para poder plantear modificaciones o propuestas superadoras", lamenta.
Jerarquización y el impacto en la práctica diaria
Lejos de ver la nueva receta electrónica como una simple traba burocrática, Maurino considera que elevará el nivel de la práctica clínica diaria en todos los rubros. "Creo que va a jerarquizar el ejercicio de la profesión; que va a ser un uso mucho más racional y consciente de los zooterápicos y que va a favorecer el cuidado de la salud pública", subraya.
En el caso de los veterinarios de grandes animales, el titular del Colegio es categórico respecto a los beneficios a largo plazo, siempre y cuando el Senasa cumpla al pie de la letra los considerandos de su propia resolución. Destaca que allí la presencia del profesional es innegociable por su rol “fundamental en el residuo en alimento y en la resistencia antimicrobiana, por ejemplo. Es muy importante que haya elementos que permitan que el veterinario participe en todas las instancias de prescripción de un zooterápico", remarcó.
Por el momento, concluye: "Quedamos a la expectativa de cómo lo va a implementar Senasa. Se viene una instancia de capacitación porque este sistema va a generar un cambio radical en la comercialización".
La postura desde Córdoba: "Estamos en pañales"
Desde una óptica mucho más cautelosa, la MV Natalia Elstner, presidenta del Colegio de Veterinarios de Córdoba, también brindó su parecer sobre la flamante normativa.
"Estamos a la expectativa. Yo no puedo decir que es buena ni que es mala, sino que estamos expectantes a ver cómo se lleva a cabo", sostiene la dirigente, quien advierte que "a los veterinarios por ahí nos cuesta adaptarnos a los cambios" y proyecta en ese sentido que "en pequeños animales va a haber más problemas".
En diálogo con MOTIVAR, Elstner se mostró preocupada por la falta de claridad en el vademécum alcanzado, dudando si abarcará solo antibióticos o también fármacos para problemas menores de piel, por ejemplo.
Al igual que en Santa Fe, en Córdoba sienten el peso de no haber sido consultados a fondo. "Nunca fue vinculante lo que los colegios proponemos u observamos para que una ley sea mejor. El Senasa propone y nosotros no disponemos, tenemos que hacer todo sí o sí", lamenta Elstner, advirtiendo que esto generará un "doble o triple trabajo" para la institución, porque el profesional acudirá a los colegios antes que al Estado.
Sobre la operatividad real del sistema digital, la presidenta cordobesa fue tajante: "Estamos en pañales. Hace un año que se viene hablando de que esto se larga y todavía no está la plataforma".