Una investigación reciente respalda el uso de muestras de sangre e hisopos conjuntivales como alternativas mínimamente invasivas para el diagnóstico veterinario molecular de la infección por Leishmania en gatos. Este avance es crucial, ya que la leishmaniosis felina se reconoce con mayor frecuencia en regiones endémicas, y sus métodos de detección han sido poco estudiados específicamente para esta especie.
Los protocolos diagnósticos actuales para la leishmaniosis en gatos suelen derivar de los desarrollados para perros, sin considerar las particularidades biológicas y patológicas de los felinos. Para evaluar diversas estrategias, investigadores incluyeron a 51 gatos en una zona endémica de Brasil, sometiéndolos a exploración clínica y a pruebas parasitológicas, serológicas y moleculares.
Las técnicas parasitológicas empleadas fueron citología, histología y cultivo. Los análisis serológicos incluyeron la plataforma de doble vía DPP y la prueba de inmunofluorescencia indirecta (IFAT). Se utilizaron además dos técnicas de PCR dirigidas al ADN del cinetoplasto de Leishmania (kDNA-PCR) y a la región espaciadora transcrita interna 1 del ADN ribosómico (ITS1-PCR).
Técnicas moleculares y PCR
Los métodos parasitológicos confirmaron la infección por Leishmania en el 7,8% de los gatos estudiados. Todos los animales positivos presentaban signos clínicos compatibles con la leishmaniosis felina, causada por Leishmania infantum. Las pruebas serológicas como IFAT y DPP mostraron sensibilidades y especificidades variables (IFAT: 100% sensibilidad, 40-62% especificidad; DPP: 95% especificidad), aunque se advierte sobre la validación de estas últimas para gatos.
Los análisis moleculares mostraron una elevada precisión diagnóstica. La kDNA-PCR y la ITS1-PCR alcanzaron una sensibilidad y especificidad del 100% en muestras invasivas de ganglio linfático, médula ósea, piel y sangre. Ambos ensayos presentaron una concordancia excelente, indicando un rendimiento comparable.
Entre las muestras no invasivas, los hisopos conjuntivales mostraron mayor precisión diagnóstica que los hisopos orales. La kDNA-PCR aplicada a muestras conjuntivales alcanzó una sensibilidad del 100% y una especificidad del 98%. En contraste, los hisopos orales presentaron menor capacidad de detección con las dos técnicas de PCR, especialmente con la ITS1-PCR.
Necesidad de pruebas específicas para felinos
Los investigadores consideran que las pruebas serológicas como IFAT y DPP pueden aportar información complementaria, pero sus resultados deben interpretarse con cautela. Advierten que un punto de corte bajo en IFAT puede favorecer la detección de títulos bajos de anticuerpos, pero también reducir la especificidad en zonas endémicas. Por ello, señalan la necesidad de estandarizar y validar las herramientas serológicas destinadas al diagnóstico veterinario en gatos, recomendando confirmar los resultados con métodos parasitológicos o moleculares.
Estos hallazgos se suman a otros avances recientes. Investigadores de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza desarrollaron una nueva prueba rápida para la detección serológica de Leishmania infantum en gatos. Este sistema, basado en antígenos recombinantes, alcanzó una sensibilidad del 88,9% y una especificidad del 99,5%, casi el doble que un formato convencional. Estos resultados respaldan el desarrollo de pruebas específicas para felinos, dada su respuesta de anticuerpos más baja y variable que los perros frente a Leishmania, clave para el control de estas enfermedades infecciosas.
FUENTE: Animal's Health