El mercado veterinario comenzó 2026 con una sensación que se repite: el negocio se mueve, pero no termina de despegar. Si bien al comparar las ventas de enero, febrero e incluso marzo con las de 2025 se observa una mejora en las unidades comercializadas en todas las especies, los números no alcanzan los niveles que muchos proyectaron para este año.
¿Cómo arrancó el mercado veterinario 2026?
Distribuidoras veterinarias y laboratorios del mercado veterinario implementan estrategias de cambio concretas para sostener ventas, precios y rentabilidad.
El dato es conocido y ya comenzó a traducirse en ajustes tanto en laboratorios, como en distribuidoras veterinarias.
En ese contexto, desde fines de 2025 y durante este inicio de año una frase comenzó a repetirse en conversaciones que los líderes del sector mantienen con MOTIVAR: “Más allá de los desafíos financieros, tenemos un problema de estructura”.
El diagnóstico aparece especialmente entre laboratorios con plantas propias y distribuidoras con redes de sucursales consolidadas, donde los costos operativos comenzaron a pesar cada vez más en la ecuación de rentabilidad.
Diversificación para sostener
En el caso de las distribuidoras veterinarias, una de las respuestas frente a este escenario es la diversificación de especies o líneas de productos, una estrategia que permite aprovechar al máximo la infraestructura logística y comercial ya instalada.
Mientras que en el segmento de animales de compañía muchas empresas consolidan el binomio productos veterinarios / alimentos balanceados para perros y gatos, en el de grandes animales se consolida la dupla bovinos / cerdos.
Un referente del mercado de sanidad bovina lo resumía recientemente en diálogo con MOTIVAR: “El canal distribuidor de cerdos ya está desarrollado. Es un negocio constante, muy competitivo, pero de alta rotación y volumen”.
Muchas empresas redoblan la apuesta en la capacitación de sus equipos comerciales, entendiendo que la diferenciación ya no pasa únicamente por el servicio logístico o la disponibilidad de productos.
A esto se suma la necesidad de adaptarse a los cambios regulatorios impulsados por el Senasa, especialmente en adecuaciones edilicias, protocolos de trabajo y el avance de la trazabilidad oficial sobre distintas sustancias veterinarias.
¿No hay plata?
En tiempos de precios récord para la hacienda y anuncios vinculados a nuevos cupos de exportación, un dato continúa llamando la atención dentro del sector: la utilización de planes sanitarios preventivos en los rodeos se mantiene prácticamente en los mismos niveles históricos.
“Los productores invierten en instalaciones, alambrados, caravanas electrónicas y bastones, pero no los podemos mover para que avancen con vacunas y fármacos”, resumía un grupo de vendedores y viajantes de empresas líderes.
Como tantas otras veces, precios y plazos de pago siguen siendo parte central de la conversación comercial.
Pero ahora sin perder de vista los costos. Una variable que todos miran, analizan y que definirá buena parte de las estrategias empresariales en un 2026 que se presenta otra vez desafiante.
Desafío en animales de compañía
Este segmento vive una dinámica particular. Por un lado, continúan llegando al mercado nuevas tecnologías para distintas especialidades. Pero al mismo tiempo, las clínicas y hospitales enfrentan el desafío no solo de impulsar una mayor frecuencia de visitas de los tutores, sino también de sostener un mix de ventas que permita alcanzar un nuevo punto de equilibrio ante la caída del poder adquisitivo general.
¿Cómo arrancó 2026? Bien.
¿Alcanzará para cumplir con los objetivos de la industria? Probablemente la respuesta empiece a quedar más clara en los meses que vienen… y, seguramente, se consolide en la próxima Cumbre de la Industria Veterinaria Argentina (CIVA).