CIVA 2025: balance de la industria veterinaria y nuevos retos
Caprove, Clamevet y Cadisvet analizaron un año complejo para la industria veterinaria, con más esfuerzo que rentabilidad y múltiples desafíos regulatorios.
En CIVA 2025 se escuchó la palabra de los máximos referentes de la industria veterinaria.
En el escenario del CIVA 2025, el editor de MOTIVAR y Mi Negocio Veterinario, Luciano Aba, moderó un panel clave que reunió a los principales líderes sectoriales de la industria veterinaria: Alberto Paz Polito, presidente de Cadisvet; Alan Wauters, presidente de Caprove; y Jorge Casim, vicepresidente de Clamevet.
Los ejecutivos coincidieron en que el último periodo de este año estuvo marcado por la complejidad, la presión de costos y un intenso trabajo, a pesar de la disminución en las ganancias.
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Balance económico: más unidades, menos rentabilidad
Desde la perspectiva de los laboratorios nacionales agrupados en Clamevet, Casim describió el año como extenuante: “Parece mentira que fue solo un año, parece que hubieran sido cinco en varios aspectos”, graficó.
Casim señaló que la principal dificultad estuvo en ajustar los precios, dado que sus insumos se cotizan en divisa extranjera: “Nuestros insumos son en dólares y no pudimos acompañar la suba de los costos con las listas de precios”.
“Nuestros insumos son en dólares y no pudimos acompañar la suba de los costos con las listas de precios”, indicó Casim.
Aunque las unidades vendidas se mantuvieron o incluso crecieron en algunos segmentos, la rentabilidad se vio afectada. Casim resumió la situación: “En general las ventas en unidades se mantuvieron a los mismos niveles del año pasado. En algunos segmentos inclusive se vendió más en unidades, pero en facturación salimos más o menos igual y con menos rentabilidad”.
“El esfuerzo no se tradujo en ganancias”
Alan Wauters, por parte de Caprove, confirmó esta tendencia, aunque con un crecimiento en volumen: “En líneas generales creció la medicalización y unidades vendidas en un 11% aproximadamente”, mientras que “se mantuvo la facturación en moneda dura”.
Wauters. CIVA 2025
Alan Wauters, presidente de Caprove.
Wauters destacó que, a pesar de que se transfirió tecnología, “el esfuerzo no se tradujo en ganancias: En conclusión, se trabajó mucho, se vendieron más unidades, se medicalizó, se transfirió tecnología, pero con una misma facturación que seguramente muchas de las empresas, como dijo Jorge, se vieron afectadas en la rentabilidad”. Adicionalmente, mencionó que los biológicos sufrieron “una depresión en el precio en moneda dura”.
Desde la distribución, Alberto Paz Polito de Cadisvet, si bien coincidió en la erosión de la rentabilidad, detalló las estrategias del sector. Mencionó que no hubo una opinión homogénea sobre el crecimiento en unidades, ya que “probablemente un 70% dice que se vendieron más unidades y un 30% no está estadístico, ¿no? Pero un 30% dice que por ahí no tanto”.
Sin embargo, la coincidencia total se centró en la sustitución de productos: “Sí vamos a coincidir todos en que hubo reemplazo de productos de mayor valor por productos de menor valor”.
El representante de Cadisvet enfatizó que “los aumentos de precios fueron menores en relación a la inflación o los aumentos de costos”, lo cual “produjo una fuerte presión sobre la estructura de costos, erosionando la rentabilidad”.
A pesar de esto, el sector distribuidor mostró crecimiento en la generación de empleo (un aumento del 36% en empleos directos desde 2023) y en la cantidad de clientes, pasando de 22.000 a 34.000. Este aumento se debe a que las distribuidoras salieron activamente “a buscar nuevos clientes”.
Desregulación y estatus sanitario
Para las cámaras de laboratorios, los temas regulatorios consumieron gran parte de la energía durante el año. Jorge Casim explicó que el tiempo fue sustraído de las actividades centrales: “Gran parte del tiempo lo tuvimos que dedicar a los temas regulatorios, y eso además de ser una gran distracción, te saca de foco”.
Alan Wauters detalló que el gobierno demostró un afán por desregular y optimizar procesos, lo que resultó en una “gran cantidad de nuevas regulaciones y normativas que salieron”, incluyendo la normativa 1125, 333 y 338, que introdujeron la aprobación de la importación de productos veterinarios por equivalencia.
No obstante, la celeridad regulatoria generó preocupación. La principal inquietud de Caprove fue que “todas estas normativas, en el afán de desregular, no alteraran el estatus sanitario que tanto le costó a la Argentina conseguir”.
Desbalance
Casim señaló un desbalance en el sistema de registros. Si bien valoró la agilización general, indicó que: “El sistema, en nuestro punto de vista, está como desbalanceado porque un producto importado en teoría en un mes se puede aprobar y sin pagar aranceles”. En contraste, los productos nacionales en renovación, previamente aprobados por Senasa, podrían llevar “4 o 5 años de trámite”.
“Coincidimos todos en que hubo reemplazo de productos de mayor valor por productos de menor valor”, detalló Paz Polito.
Celebró, sin embargo, la mejora reciente en la gestión de expedientes: “Este año vamos a tener el equivalente prácticamente a más cantidad de renovaciones que los 5 años previos”. Aun así, esta dinámica genera costos: “Todo eso genera un costo en recursoshumanos, recursos económicos y nos saca de foco cuando podríamos usar esos mismos recursos en nuevos productos”.
Alberto Paz Polito, aunque ajeno a la normativa directa, manifestó la preocupación de Cadisvet por las exigencias impuestas a los distribuidores que no siempre se replican en otros rubros.
Paz Polito. CIVA 2025
Alberto Paz Polito, presidente de Cadisvet.
Desafíos del futuro: previsibilidad y receta electrónica
Mirando hacia el futuro, Jorge Casim proyectó: “Estamos viendo que para el año que viene tendremos muchos desafíos. Creo que es parte del contexto no solamente del país, sino mundial”, analizó, e identificó un desafío inmediato y transversal a todo el sector, desde la clínica veterinaria hasta los laboratorios: “Básicamente ahora todos tenemos un desafío concreto, que es la receta electrónica”, señaló.
El vicepresidente de Clamevet confirmó que la implementación de ese sistema de prescripción digital es inminente, ya que estaba anunciado que se pondría en marcha por estos días.
Casim reconoció que esto implica un cambio cultural sustancial: “La verdad que es un salto bastante grande”.
Casim. CIVA 2025
Jorge Casim, vicepresidente de Clamevet.
Para Wauters el trabajo futuro con Senasa se centrará en acompañar la implementación de la receta electrónica y hacer “mucho más eficiente, más proactiva la registración de medicamentos”. Asimismo, el directivo expresó optimismo respecto a la mayor “previsibilidad económica que permite dejar atrás la especulación y enfocarse en la productividad.
CAPROVE busca activamente la colaboración con el estado en nuevos programas sanitarios donde se mejore la productividad y se transfieran tecnologías hacia el productor”, señaló.
Crecer con coherencia
Para Alberto Paz Polito, la clave es transformar la percepción del ganadero. Si bien en pequeños animales la expectativa es de un año “difícil, competitivo, pero mejor, con esperanzas”, en grandes animales el desafío es mayor: “¿Cómo logramos que el productor ganadero considere al producto veterinario una inversión y no un costo?”.
“La mayor previsibilidad económica permite dejar atrás la especulación y enfocarse en la productividad”, resaltó Wauters.
Finalmente, Paz Polito enfatizó la necesidad de ser realistas en las proyecciones de crecimiento, “que los planes de negocio, las proyecciones sean acordes con la realidad”.
Alertó que, si todas las empresas aspiran a crecer “un porcentaje mayor a lo que crece el mercado, nos vamos a un mercado que indefectiblemente va a seguir estando deteriorado en plazos y precios”. Y concluyó con un llamado a la acción: “Queremos y debemos trabajar conjuntamente para hacer crecer el mercado”.