Los terneros fueron protagonistas en una jornada organizada por el INTA Rafaela, donde se presentaron resultados de un sistema de crianza colectivo. La propuesta apuesta por estructuras móviles, manejo sanitario integral y bienestar animal, logrando una tasa de mortalidad de apenas el 2% desde el nacimiento hasta el desleche.
El encuentro estuvo a cargo de profesionales de investigación y desarrollo en lechería de la Experimental –Georgina Frossasco, Daniela Faure, Nicolás Welschen, Agostina Peña, Natalia Gareis y Gabriela Garrappa, junto al personal del tambo y de cuidado de los animales–, quienes compartieron resultados de estudios y experiencias de campo en torno a esta etapa clave de los rodeos lechero.
La propuesta incluyó charlas técnicas en el edificio central y una recorrida a campo por las diferentes áreas vinculadas con la categoría: preparto, partos, cuidados al nacer, primeros días y el sistema de crianza.
Sistema para terneros
Uno de los ejes principales fue la presentación del nuevo sistema de crianza que adoptó el INTA de Rafaela, que plantea el desarrollo de los terneros en estructuras totalmente móviles, con una primera etapa en “naves” (primeros 15-20 días de vida) y luego en corrales de 10 terneros (hasta el desleche). Las nuevas instalaciones junto a un correcto manejo sanitario y nutricional, a cargo del equipo de crianza de la Asociación Cooperadora del INTA Rafaela (Méd. Vet. Alejandro Smulovitz, ingeniero zootecnista Sebastián Rossolli y los dos operarios de la crianza) permitió alcanzar muy buenos indicadores productivos, con un porcentaje de mortalidad desde el nacimiento al desleche del 2%.
Según explicó la Ing. Agr. Georgina Frossasco, responsable de la actividad, el futuro de esta categoría depende de una planificación integral que contemple los cinco aspectos de bienestar animal: asegurar la sanidad (con buen calostrado, vacunación y detección temprana de enfermedades), garantizar la nutrición, cuidar el estado mental de los animales, propiciar un ambiente adecuado y atender el comportamiento de la especie.
Las ventajas del sistema colectivo son claras: mayor interacción entre animales, menor incidencia de enfermedades, mejor desarrollo y mayor bienestar, tanto para los terneros como para los trabajadores encargados de su manejo.
Una guachera para cada establecimiento
La conclusión compartida por disertantes y asistentes fue que no existe un sistema de guachera único e ideal, sino que la mejor alternativa es aquella que se adapta a las condiciones de cada establecimiento, asegurando eficiencia productiva y bienestar animal y humano.
FUENTE: Todo Lechería