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Estrategias

Pautas para el uso seguro de agua subterránea en ganadería

Especialistas del INTA advirtieron que la producción ganadera depende de conocer la disponibilidad y calidad del agua subterránea.

7 de junio de 2026 - 08:00

En Formosa, la ganadería enfrenta un desafío clave que muchas veces permanece oculto bajo la superficie. Especialistas del INTA El Colorado y del Servicio Provincial de Agua Potable (SPAP) remarcaron que conocer las características de los acuíferos es fundamental para evitar errores, reducir costos y garantizar el acceso a agua de calidad para el rodeo.

“Los acuíferos no son homogéneos ni predecibles. Cada decisión debe basarse en información del lugar y no en supuestos generales”, explicó Mabel Amarilla, investigadora del INTA El Colorado. La especialista advirtió que perforar en cualquier punto no garantiza encontrar agua apta, ya que la calidad y disponibilidad del recurso dependen de factores geológicos, geomorfológicos e hidrológicos específicos de cada zona.

Las diferencias pueden observarse incluso entre establecimientos vecinos. Mientras un pozo puede aportar agua dulce, otro ubicado a pocos metros puede presentar elevados niveles de salinidad. Esta variabilidad obliga a realizar estudios previos que permitan identificar las mejores alternativas para cada campo.

Características del agua

Según detalló, la calidad y la disponibilidad del recurso dependen del tipo de sedimentos, la profundidad del nivel freático, el espesor de la zona no saturada y la influencia de sistemas superficiales. Esta heterogeneidad explica diferencias marcadas entre campos vecinos, donde un pozo puede entregar agua dulce y otro, a pocos metros, agua con alta salinidad.

Por su parte, los técnicos del SPAP complementaron la descripción. Según explicó el ingeniero en perforaciones Raúl Sosa, medir el comportamiento del pozo es tan importante como perforarlo: “Sin datos de recuperación, nivel estático, nivel dinámico y caudal, no es posible proyectar la vida útil del sistema ni definir si la bomba elegida podrá sostener la demanda del establecimiento”.

También remarcó que los ensayos de bombeo permiten evitar sobre exigencias del pozo, fallas en el sistema y pérdidas económicas asociadas a perforaciones subdimensionadas.

Aspectos tener en cuenta para la producción ganadera

La primera decisión clave es realizar un estudio de prospección, que permita conocer el tipo de sedimentos, la profundidad del acuífero y las limitantes del terreno para reducir riesgos asociados a la perforación. En la misma línea, se debe solicitar un análisis físico-químicos completos antes de utilizar el agua para el rodeo, especialmente en zonas donde la salinidad puede variar según las lluvias y los pulsos de ríos o riachos.

Otro aspecto para considerar es evaluar el rendimiento de la perforación inmediatamente después de construida. El ensayo de bombeo permite conocer si el caudal disponible podrá sostener la demanda del establecimiento. En paralelo, Amarilla remarcó la importancia de calcular correctamente la necesidad de agua del rodeo que “en períodos de calor extremo puede alcanzar entre 80 y 100 litros diarios por animal, lo que obliga a revisar la infraestructura disponible”.

Asimismo, los técnicos sugieren repetir los análisis de calidad en distintos momentos del año, sobre todo en sitios donde la conductividad eléctrica cambia con las lluvias o los períodos secos. Finalmente, remarcaron que la estrategia más eficiente suele combinar fuentes: un reservorio de agua de lluvia bien diseñado junto a una perforación confiable brinda mayor seguridad hídrica, especialmente en un territorio con variabilidad climática como Formosa.

Desde la experiencia del INTA y el SPAP, se remarcó que el agua subterránea debe pensarse como parte de un sistema. La heterogeneidad ambiental de Formosa combina sequías prolongadas, lluvias intensas, pulsos de ríos, suelos heterogéneos y acuíferos someros o profundos según la región. Esa complejidad exige planificar con información precisa y criterios técnicos adaptados al ambiente chaqueño.

La articulación entre instituciones permite acercar estos conocimientos a los productores y acompañar decisiones que impactan en la productividad ganadera. En una provincia donde el agua siempre está presente, pero no siempre está disponible, conocer el subsuelo antes de perforar es una inversión que previene problemas y mejora la eficiencia predial.

FUENTE: INTA

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