El debate sobre la calidad de la hacienda en Argentina se intensificó durante el Outlook Ganadero CREA, celebrado en la Expo Rural de Palermo. Representantes de frigoríficos y productores discutieron la ausencia de esquemas de bonificación que premien la eficiencia y el trabajo bien hecho en la cadena de valor de la carne.
José María Roca, gerente general del frigorífico exportador Logros, destacó la necesidad de un mayor peso de faena que se traduzca en volumen de proteína, no en grasa. Señaló que la grasa bovina procesada tiene un valor de 1.600 pesos por kilogramo. Productores presentes en el evento cuestionaron la falta de reconocimiento a la calidad, mientras que sí se “castigan” las deficiencias.
Roca, quien también es productor ganadero, atribuyó la ausencia de diferenciación de precios a la escasez de hacienda. Explicó que, en su perspectiva, el frigorífico no “castiga”, sino que valora la mercadería según sus características. Un novillo magro o con moretones genera problemas para la comercialización de cortes, impactando directamente en el precio que se puede abonar. Para ilustrar esta postura, comentó que un importador alemán no consideró la huella de carbono de la carne como un factor para un premio en el precio, sino como una responsabilidad del productor.
El sistema de tipificación y la mejora en la Ganadería
Paola Carreño, asesora de la cadena de ganados y carnes, enfatizó la importancia de emplear la información disponible para implementar procesos de mejora continua. Su recomendación apunta a lograr animales más pesados y con una terminación adecuada, evitando el sobreengrasamiento. Además, instó a los productores a familiarizarse con la lectura de los romaneos y la tipificación de la hacienda.
En este contexto, se encuentra vigente en la mayoría de los Frigoríficos del país un nuevo sistema de tipificación de reses bovinas. Esta metodología clasifica la calidad de la carne en el momento de la faena, considerando criterios como sexo, edad, conformación y terminación (relación carne-grasa). El objetivo es establecer un lenguaje común entre productores, usuarios de faena y plantas industriales, orientando sobre el tipo de animal que demanda la industria.
Desafíos y oportunidades para la Carne argentina
Carreño subrayó la necesidad de trabajar en la mejora de la recría para evitar la falta de músculo en la res y optimizar la terminación. Por su parte, Roca invitó a los productores a visitar las plantas frigoríficas para observar el proceso de faena de su propia hacienda, buscando una mayor comprensión de la dinámica de obtención del producto final. Ambos coincidieron en el potencial de Argentina para incrementar la producción de carne ante una demanda y precios favorables.
El debate en el Outlook Ganadero CREA puso de manifiesto la complejidad de la cadena de valor y la necesidad de una mayor integración y comunicación entre todos los actores para optimizar la calidad y la rentabilidad de la ganadería argentina.
FUENTE: Bichos de Campo