En una reciente y dinámica charla bajo el formato "mano a mano", Fernando Canosa, reconocido director técnico ganadero y productor agropecuario, junto a Mateo Hopff, su socio en la consultora Conocimiento Ganadero, compartieron una visión contundente sobre el presente y futuro de la ganadería argentina, invitados por el laboratorio Agropharma y en el marco de la Expo Rural.
Canosa, con casi 50 años de experiencia como ingeniero agrónomo, afirmó que "nunca en mi vida profesional ha habido un momento como éste", instando a mirar "con los faros largos" y no perder tiempo discutiendo el pasado, porque "el futuro de la carne ya llegó".
La "aspiradora de carne"
Esta aseveración se basa en que "no ha habido un momento en la historia de los últimos años de la carne donde haya una demanda de semejante magnitud", señaló, y explicó que ello se debe, en gran parte, al crecimiento exponencial de China, que en 2012 "no existía" como gran comprador y hoy absorbe 3.6 millones de toneladas.
Esta "aspiradora de carne se extiende a todo el continente asiático (Malasia, Indonesia, Filipinas, Japón, Corea) y también a la región MENA (Medio Oriente y Norte de África). Y este fenómeno ocurre porque, a medida que los pueblos crecen económicamente, buscan consumir proteína animal, y, a mayor poder adquisitivo, mayor es el consumo de carne vacuna". Como ejemplo, mencionó que los chinos pasaron de consumir 4 kg de carne vacuna en 2012 a 8 kg actualmente.
Además, Canosa subrayó que la demanda no se limita a la vaca de descarte, sino que también hay un fuerte requerimiento de "carnes de muy buena calidad para restaurantes y hoteles", que se exportan a precios muy elevados, entre 18.000 y 22.000 dólares la tonelada. A todo esto, se suma la pérdida de 4 millones de vacas en Estados Unidos, lo que posiciona a los países del Mercosur, y en particular a Argentina, en una situación única".
Enfatizó que, "en calidad de carne, el único país prácticamente en el mundo que está en condiciones de poder aumentar la cantidad de carne de calidad es Argentina".
Recuperación del sector
A pesar de haber trabajado con "freno de mano, y cuando no, con marcha atrás" en los últimos 20 años, con cierres de exportaciones y cuantificaciones, "el sector demostró una notable capacidad de recuperación bajo el gobierno de Mauricio Macri, pasando de 200.000 a 800.000 toneladas exportadas", dijo Canosa.
Esta capacidad de generación de divisas ha dado al sector un peso tal que, según el consultor, "cuanto más grandes seamos nosotros, menos capacidad de poder venir a sacarnos del juego va a ver. El mundo ha cambiado y no tiene nada que ver con lo que era hace 10 o 20 años", observó.
El consumo interno
En cuanto al consumo interno, Canosa desmintió la percepción de una dieta argentina en decadencia.
"Argentina se ubica en el podio de los primeros consumidores mundiales de proteína animal, con 110 kg per cápita (sumando las carnes de pollo, cerdo y vacunos), y es el primer país en consumo de carne vacuna, con 48-50 kg per cápita.
"El que hable de la dieta a los argentinos habla de más, porque no tiene ni idea", sentenció, haciendo hincapié en que la dieta de los argentinos está "perfecta".
El desafío de aumentar la producción
Según Canosa, el gran desafío que enfrenta el sector ganadero es aumentar la producción. Mencionó un estudio para la Fundación Producir Conservando en el cual se concluyó que, si los productores adoptaran las tecnologías de los productores medios, Argentina podría alcanzar los 5 millones de toneladas de carne, lo que significaría exportar 2.5 millones de toneladas y generar 12.000 millones de dólares.
El principal impedimento identificado es la "falta de comida", según el especialista, y subrayó la necesidad de una "cruzada de más comida" y una "cruzada de más pasto". Comparó este desafío con la revolución que tuvo la agricultura en la década del 90', pasando de 35-40 millones de toneladas a 140 millones, e incluso con proyecciones de 170-180 millones con superficies parecidas. Todo ello, gracias a la tecnología.
"Hoy, la información satelital permite conocer cada ambiente y su potencial de producción de pasto, permitiendo planificar y saber qué sembrar y cómo hacerlo para maximizar la producción. Además, se destaca la relación de precios relativos como nunca hemos tenido, con el precio de la carne muy favorable en relación a los insumos, lo que lo convierte en el momento ideal para aprovechar", consideró.
"La sanidad animal es otro pilar fundamental que debe ser entendido como una inversión. La sanidad de los rodeos no es un gasto, sino una inversión", ya que la pérdida de un ternero de 200 kg es altamente costosa. La nutrición, sanidad y manejo son un paquete completo", señaló Canosa.
Advirtió que dar sólo pasto sin sanidad, o sanidad sin comida, resulta ineficiente. En este sentido, "se está actualizando un estudio sobre el costo de la sanidad en relación con el resultado económico, para demostrar que es una herramienta tecnológica para el crecimiento", comunicó.
Respecto a la baja en el consumo de productos veterinarios observada en 2024, Canosa sugirió que se debe a que muchos productores "han stockeado" productos para resguardarse de la inflación y ahora están consumiendo ese stock.
Tecnología y capacitación
En cuanto a las herramientas tecnológicas disponibles, el profesional calificó a la Inseminación Artificial a Tiempo Fijo (IATF) como "indiscutible por su impacto, porque obtener más terneros en menor tiempo, mayor peso al destete y una rápida mejora genética. A esta altura del partido estar discutiendo si IATF o no, creo que es una discusión bizantina", enfatizó.
La capacitación del personal de campo también es crucial. Si bien es un desafío, Canosa celebra que "hoy hay más gente, más profesionales jóvenes dedicados a la ganadería que hace dos décadas", y que "las nuevas generaciones son receptivas a la tecnología (aplicaciones, bastones de identificación electrónica)".
Remarcó que "hay mucha gente ávida de conocimiento: vos la entusiasmás, la guías y aprende. Y esto es positivo. Es un tema del que hay que ocuparse, no hay que dejarlo liberado al azar", consideró.
Macroeconomía y oportunidad global
Finalmente, sobre los desafíos macroeconómicos, Canosa reconoció que la estabilidad no depende de los productores, pero reiteró que la "demanda estructural insatisfecha de carne a nivel mundial no tiene vuelta atrás", independientemente de las elecciones locales.
Argumentó que un mayor volumen de producción y exportación "eliminará la tensión entre consumo interno y exportación, como sucede en Australia o Uruguay, donde nadie discute esos aspectos. No hay que desaprovechar esta oportunidad para el desarrollo del sector", concluyó Canosa en su "mano a mano" con productores y veterinarios.