El Ministerio de Economía, a través del INTA, ha presentado la última edición semestral del Radar Ganadero de la Patagonia, abarcando el período de enero a junio de 2025. Esta publicación, elaborada con datos de cien establecimientos y el trabajo coordinado de veinticinco Agencias de Extensión Rural del INTA, representa una herramienta crucial para la toma de decisiones en el sector ganadero de la región.
El Radar Ganadero, impulsado por el Proyecto Macro Regional de Ganadería Sostenible en Zonas Áridas y Semiáridas de la Patagonia del INTA, fue desarrollado con el objetivo de ofrecer información confiable y actualizada. Se trata de un instrumento sistemático que recopila y organiza datos clave sobre variables fundamentales para la producción ganadera: el estado de la vegetación, las condiciones meteorológicas (especialmente la anomalía de las precipitaciones) y la condición del ganado ovino, bovino y caprino.
Esta información permite generar mapas regionales para visualizar tendencias y anticipar escenarios, aportando valor estratégico a productores, técnicos y otros actores del sector.
Informe del primer semestre
El informe semestral, con fecha de elaboración 31 de julio de 2025, analiza la anomalía de las precipitaciones y la anomalía de la vegetación (Índice NDVI), el cual indica la desviación de la productividad mensual del pastizal respecto al promedio histórico de los últimos 24 años.
En los primeros cuatro meses del semestre, se observaron valores de vegetación superiores al promedio en el norte de Santa Cruz, el sur de Chubut y sus áreas costeras. En mayo, esta tendencia de valores superiores se extendió al noreste de Chubut y el sureste de Río Negro.
Por otro lado, Neuquén, Río Negro y el centro-norte de Chubut experimentaron un primer trimestre con valores por debajo del promedio. La misma situación se presentó en mayo y junio para el sur de Santa Cruz, Tierra del Fuego y las Islas Malvinas. Este comportamiento de la vegetación es coincidente con un déficit hídrico registrado en los últimos dos meses, entre diciembre y abril, en casi toda la región.
Como resultado de la oferta forrajera, la condición corporal del ganado se mantuvo buena en casi toda la región durante el semestre. Sin embargo, se registraron excepciones en el centro y centro-norte de la Patagonia, incluyendo áreas agroecológicas como el Distrito Central, Monte Rionegrino y el norte de Sierras y Mesetas Occidentales.
Además, en los últimos meses, el ambiente de la Mata Negra al sur de Santa Cruz también mostró excepciones.
Previsiones del clima
Para lo que resta del invierno y el inicio de la primavera (julio, agosto y septiembre), las proyecciones de los modelos climáticos del SMN indican precipitaciones dentro del rango normal en el este de la Patagonia, Santa Cruz y Tierra del Fuego. No obstante, en el centro-oeste de Chubut, Río Negro y Neuquén, las precipitaciones podrían ser normales o inferiores a lo habitual. Las temperaturas se prevén normales o por encima de lo normal en toda la región patagónica.
Considerando la información analizada, y en ausencia de eventos extraordinarios, se anticipa una salida de invierno con ciertas complicaciones en la condición del ganado para el Distrito Central (norte de Chubut y sur de Río Negro), Monte Rionegrino, Sierras y Mesetas Occidentales del noroeste de Chubut, Río Negro y Neuquén, y el ambiente Mata Negra al sur de Santa Cruz.
En contraste, las áreas costeras de Chubut y Santa Cruz presentarían una salida de invierno con el ganado en buena condición. Ante estas circunstancias, el informe subraya la importancia de implementar sistemas ganaderos con un manejo planificado y una carga ajustada.