La reciente evaluación oficial de la Red Nacional de Monitoreo reveló que las poblaciones de la chicharrita mantienen comportamientos sumamente heterogéneos en las diversas regiones productivas del país. Mientras el norte y centro experimentan elevadas presiones del vector, otras importantes áreas agrícolas logran evidenciar una mayor estabilidad poblacional invernal.
El 43° informe de la entidad, confeccionado con datos tomados entre el 17 y el 31 de mayo de 2026, destaca que las zonas endémicas del NOA y el NEA continúan concentrando los mayores niveles de captura del vector. El escenario de mayor preocupación se observa en la región Centro-Norte, donde el 81% de las trampas instaladas sobre los cultivos registraron más de 100 adultos por muestra, reflejando una máxima presión poblacional de la plaga. En el NEA, el 55% de las localidades también superó esa barrera de las 100 capturas.
En claro contraste, la dinámica se mantiene mucho más estable en la región Centro-Sur, donde predominan los resultados negativos y el 42% de las localidades monitoreadas reportó la ausencia total del insecto.
El rol del clima
Para los expertos, el foco de atención radica en evitar la supervivencia biológica del insecto de cara a la siembra 2026/27. Alejandro Vera, coordinador de la Red, advirtió sobre un factor agronómico de alto riesgo: "La presencia de maíces voluntarios o 'guachos' en lotes de maíz temprano ya cosechados constituye un componente epidemiológico de alta relevancia, ya que actúan como un puente verde que favorece la supervivencia del vector".
En este sentido, el rol de las temperaturas será determinante. Vera explicó que en aquellas zonas productivas donde las heladas tardan en llegar o resultan de muy baja intensidad, la persistencia de estos hospederos verdes incrementará drásticamente el peligro de una colonización temprana para la próxima campaña. Ante esta amenaza latente, el coordinador remarcó que sostener las trampas activas durante todo el año resulta "una herramienta fundamental para detectar de manera temprana cambios en la dinámica poblacional a escala regional".
Finalmente, el documento de evaluación detalló el estado sanitario de los insectos en las provincias del norte. En tres localidades puntuales del NOA, los porcentajes de individuos portadores del peligroso patógeno Corn Stunt Spiroplasma (CSS), responsable del achaparramiento, evidenciaron niveles de infección que oscilan entre rangos bajos y moderados.