La optimización de la alimentación animal impulsa la investigación en forrajes, enfocada en expandir pasturas subtropicales a ambientes fríos. Especialistas avanzan en desarrollos que permiten llevar variedades adaptadas a zonas donde el clima limitaba su persistencia. Esto abre nuevas perspectivas para la producción ganadera en el país.
Una firma especializada, con base en Sinsacate, Córdoba, ha dedicado 62 años a la investigación y comercialización de semillas forrajeras. Su trabajo inicial se centró en las forrajeras subtropicales para la ganadería del centro de Córdoba, extendiéndose luego a zonas del NOA y NEA, donde prosperan especies como Grama Rhodes, Brachiarias, Gatton panic y Panicum.
Con la expansión de la actividad ganadera hacia diversas regiones, el desarrollo incorporó también forrajeras templadas y verdeos de invierno, incluyendo alfalfa, lotus, tréboles, avenas, cebadas y centenos. Estas especies son clave en una zona de trabajo que abarca desde el centro de Córdoba, pasando por Santa Fe y Entre Ríos, hasta el sur de la provincia de Buenos Aires.
Adaptación de forrajes a nuevos ambientes
El desafío principal del sector radica en encontrar especies capaces de ampliar la frontera productiva hacia ambientes donde las condiciones climáticas limitan la persistencia de las pasturas subtropicales. Las megatérmicas tienen dificultades para sobrevivir a heladas frecuentes, especialmente en zonas templadas. Por esta razón, desde hace más de una década se trabaja en el mejoramiento del Panicum coloratum, una gramínea subtropical perenne originaria de África, para adaptarla a ambientes templados, con un foco particular en la provincia de Buenos Aires.
Este desarrollo, iniciado en Chascomús, busca generar una alternativa que produzca forraje durante gran parte de la temporada de crecimiento. Un cultivar comercial actual se distingue por su capacidad de adaptación a condiciones de temperatura, frío, sodicidad y salinidad que otras especies no toleran. Esta característica permite disponer de forraje durante primavera, verano y otoño en ambientes donde otras opciones no prosperan o no alcanzan la misma magnitud productiva.
Estrategias para la alimentación animal
El contexto actual de la ganadería es favorable, con precios firmes para el novillo pesado y la vaca de exportación. Este escenario impulsa a los establecimientos a buscar una mayor producción de kilos por animal y a fortalecer las recrías pastoriles, aprovechando el forraje como un recurso económico clave. Un referente del sector, Nicolás Heinrich, señaló que es un momento propicio para incorporar tecnología en la producción de pasto, incluyendo la genética en las semillas de pastura.
La estrategia no se limita a la elección de una especie, sino a encontrar el recurso que mejor se adapte a cada planteo productivo, considerando la disponibilidad de forraje, el momento de necesidad y el tipo de producción. Para la siembra de recursos estivales, las necesidades varían; algunos campos buscan cubrir la transición entre verdeos de invierno y pasturas de primavera, mientras otros necesitan incrementar el volumen de forraje en primavera y verano. El sorgo, en sus variantes Sudán, BMR y fotosensitivos, sigue siendo una herramienta principal, adaptable a sistemas ganaderos, agrícolas o mixtos.
Para que la genética se traduzca en kilos de carne, la elección de la semilla es solo el inicio. La planificación y el acompañamiento técnico son determinantes para que una pastura exprese su potencial. El asesoramiento abarca desde la selección del lote y las especies más adecuadas para cada ambiente y objetivo productivo, hasta el manejo del pastoreo y el cuidado de la pastura. La ambientación, el manejo y el momento de utilización son tan importantes como la genética elegida.
La posibilidad de incorporar gramíneas subtropicales en zonas más frías ofrece una nueva alternativa para los sistemas ganaderos bonaerenses, especialmente en ambientes con limitaciones de suelo y clima. Nicolás Heinrich enfatizó la necesidad de acompañar a los productores en la incorporación de estas herramientas, brindando soporte en sus proyectos y necesidades.
FUENTE: Infocampo