La Cuenca del Salado ha registrado un desempeño excepcional en la cría bovina durante el ciclo 2025/26, con un porcentaje de preñez récord y un incremento en el stock de vientres. Estos resultados contrastan con la tendencia nacional y ofrecen una perspectiva alentadora para la producción de terneros en la región.
Un equipo de investigadores de la Estación Experimental Agropecuaria INTA Cuenca del Salado, liderado por el médico veterinario Sebastián Maresca, presentó los resultados del monitoreo de preñez del ciclo 2025/26. Esta iniciativa, que se desarrolla desde 2018 con la colaboración de una treintena de veterinarios privados, abarcó diagnósticos de 163.584 vacas en campos de cría de diecisiete partidos de la región.
El promedio de preñez alcanzó un 89,4%, el valor más elevado desde el inicio del monitoreo regional. Este dato representa un aumento de 1,2 puntos porcentuales respecto al ciclo anterior y de 2,7 puntos porcentuales en comparación con el promedio histórico de 86,7%. Se observó un máximo de 93% en Ayacucho y un mínimo de 85% en Castelli, Guido y Dolores. Los investigadores atribuyen estos resultados a las favorables condiciones climáticas durante el servicio 2025/26, que permitieron una adecuada oferta forrajera y mejor estado corporal de los rodeos.
Más allá del rendimiento reproductivo, destaca la evolución del stock de vientres. Mientras la ganadería nacional continúa la reducción de su base de madres, la Cuenca del Salado logró sostener e incluso incrementar la cantidad de vacas de cría. Según registros de Senasa, el stock regional aumentó en 40.806 vacas en relación con el ciclo anterior.
Contexto nacional de la cría bovina
El contraste con la situación nacional es significativo. Datos oficiales indican que durante 2025, el stock argentino de vientres se redujo en 516.000 cabezas, una caída del 1,8%. Esta tendencia descendente se observa desde 2018. Aunque la disminución fue menor que en los dos años previos, el rodeo nacional no muestra señales claras de recuperación. En este escenario, la evolución en la Cuenca del Salado podría reflejar una mayor confianza de los productores en el negocio de la cría, impulsada por mejoras productivas y expectativas favorables.
Proyección de terneros
La combinación de un stock de vientres estable y un porcentaje de preñez récord genera perspectivas alentadoras para los próximos ciclos. La estimación de los técnicos del INTA indica que podrían producirse alrededor de 2,16 millones de terneros nacidos en 2026 y destetados en 2027, una de las cifras más altas de los últimos 15 años para la región. La tendencia ya se manifestó con un aumento de casi 26.000 cabezas de terneros producidos en 2025 y destetados en 2026. Esta estimación se basa en la cantidad de vientres en stock (Senasa) y el porcentaje de preñez del monitoreo del INTA Cuenca del Salado, considerando un 9,4% de pérdidas post-tacto.
La Cuenca del Salado, que concentra una porción sustancial de la cría bovina nacional, suele anticipar procesos observados en otras regiones. Por ello, los resultados de la campaña 2025/26 representan una señal positiva: más vientres, mayor preñez y más terneros en una actividad que busca recuperar dinamismo. Si las condiciones productivas se mantienen y el negocio conserva su atractivo, la región podría consolidar una tendencia diferente a la del resto del país, posicionándose como motor del crecimiento ganadero argentino.
FUENTE: Valor Carne