La ganadería argentina enfrenta un momento de oportunidades en los mercados ganaderos internacionales, aunque la coyuntura exige una mayor eficiencia productiva a las empresas del sector. Esta perspectiva fue presentada durante una actualización del Outlook Ganadero CREA, realizada en el Congreso de la región CREA Centro el 17 de septiembre de 2026.
El aumento del peso medio de la res no compensa la caída de la faena, fenómeno potenciado por una menor participación de hembras. Si bien esto garantiza una mayor oferta de terneros a mediano plazo, en lo inmediato reduce la disponibilidad de carne. Pablo Palmeyro, técnico del Área de Ganadería y Economía de CREA, explicó que “el aumento del peso medio de faena prolonga los ciclos productivos y eso modifica las estacionalidades históricas. Los corrales que se cargaban a comienzo de año, aún no se cierran y eso atrasa las salidas”. La demanda interna, aunque con limitaciones estructurales, muestra signos de recuperación tras la estabilización de los precios minoristas de la carne vacuna.
Las exportaciones atraviesan un auge en volumen y precios FOB. China impuso salvaguardias con cupos por país, y tras el rápido agotamiento de las cuotas de competidores como Australia y Brasil, se abrió una ventana favorable para la carne argentina en el bimestre septiembre-octubre de 2026. La Unión Europea, por su parte, reorientó la demanda hacia otros proveedores debido a la suspensión de compras a Brasil por controles de antimicrobianos, beneficiando a Argentina con una posición consolidada y ampliación de cupos Mercosur-Unión Europea.
Las relaciones entre el precio del gordo y los insumos clave, como maíz o fertilizantes, son favorables en kilos de carne. Sin embargo, las relaciones compra/venta entre el ternero de invernada y el novillo se mantienen elevadas. Lara Botham, del área de ganadería de CREA, indicó que el margen reside en diluir el costo de entrada generando más kilogramos por cabeza. Remarcó que “en momentos donde la hacienda vale y las relaciones insumo/producto son favorables, la eficiencia en la producción devuelve mejores resultados económicos”. Los sistemas de cría presentan márgenes favorables por el aumento del precio del ternero, mientras que los modelos de recría y corrales más rentables son aquellos que cargan mayor cantidad de kilogramos y se apoyan en una base pastoril con suplementación estratégica.
Ganadería y sostenibilidad
Desde el proyecto SCALA-PNUD, se analizó que una mayor eficiencia productiva se correlaciona con una menor intensidad de emisiones de gases de efecto invernadero, alineando la sostenibilidad económica con la ambiental. En este contexto, se presentaron los avances del programa “Ganadería Posible”, financiado por la Coalición del Clima y Aire Limpio de las Naciones Unidas e implementado por CREA y Cleaner Air Task Force CAFT. Pablo Cañada, responsable del programa, destacó que la iniciativa busca demostrar que Argentina puede producir más carne de manera rentable y sostenible, abasteciendo mercados internacionales y cumpliendo la agenda climática global, pero bajo una mirada y estrategia regional propia. Cañada añadió que “la clave del proyecto radica en enfocar la discusión en la intensidad de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), una métrica que relaciona el total de gases emitidos con los kilos de carne producidos. El verdadero desafío no es medir, sino gestionar y centralizar esa información para que fluya hacia los instrumentos de gobernanza nacional y sea utilizada como un activo estratégico en los mercados ganaderos internacionales”.
FUENTE: Contenidos CREA Ganaderia