La faena vacuna experimentó una marcada disminución en agosto, acentuando la tendencia de los últimos meses. Esta caída se observa principalmente en las hembras, lo que indica un proceso de retención clave para la cría bovina. Paralelamente, se registra un incremento en la faena de novillos con pesos más elevados, un factor relevante para la producción ganadera nacional.
Cría bovina: la caída en faena de hembras impulsa el sector
La faena vacuna cayó 15% en agosto, con fuerte retención de hembras para la cría bovina y mayor peso en novillos, según Senasa.
Según estadísticas del Senasa, en agosto se autorizó la faena de 1,04 millón de vacunos, lo que representa una baja interanual del 15% respecto a los 1,195 millón de animales faenados en el mismo mes del año anterior. La faena de vaquillonas disminuyó 17%, mientras que la de vacas se redujo 27%. En total, las vacas y vaquillonas faenadas en agosto sumaron 445.000 cabezas, constituyendo el 42,7% del total, el nivel más bajo en un período considerable, lo que subraya el claro proceso de retención en la cría bovina.
Esta disminución en la faena de hembras es resultado directo del interés por la retención para la formación de nuevos vientres y una mayor preñez, favorecida por condiciones climáticas adecuadas, buena producción de forraje, mejoras en el manejo productivo e inversión en pasturas y genética. Analistas del sector estiman que el porcentaje de preñez este año podría rondar el 70%. La alta faena de vacas en años anteriores, que incluyó vientres vacíos, contribuyó a esta mejora en la eficiencia reproductiva.
Incremento en la faena de novillos
En contraste con la tendencia general, la faena de novillos ha mostrado un crecimiento sostenido. Estos animales permanecieron en procesos de recría durante el último año y están culminando su ciclo de terminación en corrales, alcanzando kilajes superiores a los registrados en años anteriores. La participación de los novillos en la faena total aumentó 10%, mientras que la de novillitos se mantuvo estable, lo que también sugiere una retención en la recría para obtener animales más pesados y de mayor valor comercial.
Los consultores del sector anticipan que este proceso de engorde prolongado se reflejará en un nuevo incremento en el peso promedio de los animales y de la res producida en las plantas de faena, estableciendo nuevos récords mensuales.
Con la faena de agosto y un peso medio de la res vacuna de 244 kilos, la producción estimada sería de 254.000 toneladas. Proyectando exportaciones de 85.000 toneladas, el consumo interno se ubicaría en 44 kilos por persona.
Genética y demanda de exportación
Expertos como Alfonso Bustillo destacan la importancia de la genética en la producción ganadera, observando que los toros se valoran hasta 25% más por la alta demanda. Juan José Macetti, de cabaña Santa Micaela, también orienta su producción hacia novillos de exportación, reflejando la dinámica actual del mercado y la búsqueda de mayor rentabilidad en la producción ganadera.
FUENTE: Bichos de Campo