Las restricciones nutricionales aplicadas durante la gestación y la lactancia temprana en rodeos de cría bovina condicionan el desarrollo posterior de los terneros, la calidad de la res a faena y los índices reproductivos del rodeo general, según evaluaciones técnicas presentadas en la localidad bonaerense de Las Flores.
Cómo impacta el manejo nutricional en la cría bovina
El INTA advirtió sobre pérdidas productivas que genera la restricción en cría bovina y evaluó el rol de la recría bovina.
A partir de relevamientos regionales sistemáticos, los registros de las últimas dos décadas señalan que cerca del 50% de las vacas monitoreadas alcanzan el parto con un estado subóptimo. Esta situación compromete de manera directa la preñez del ciclo siguiente y reduce el peso al destete de la camada en producción.
El especialista Sebastián López Valiente, investigador del INTA Cuenca del Salado, detalló que durante el último tercio de gestación la oferta forrajera invernal suele aportar apenas un 6% de proteína bruta, frente a una demanda biológica que oscila entre el 10% y el 14% en vientres preñados.
En experiencias a campo con suplementación proteica estratégica en el preparto, los novillos terminados alcanzaron hasta un 10% más de área de ojo de bife y una mejora de 4,5 puntos porcentuales en el rendimiento al gancho, debido a que en esa etapa se determina la cantidad final de fibras musculares del feto.
Condición corporal y alternativas de suplementación
El monitoreo de la condición corporal entre julio y agosto resulta determinante para proyectar la eficiencia del servicio posterior. Cuando la escasez de nutrientes se extiende a los primeros meses de lactancia, el suministro de concentrados como el pellet de girasol permitió sumar 15 kg adicionales al pie de la madre a los 45 días posparto y mejoró en un 20% la proporción de hembras en celo.
Para facilitar el suministro diario a campo frente a limitaciones de infraestructura o personal, los ensayos técnicos avanzaron en premezclas que actúan como limitadores de consumo alternativos a la sal común. Estas fórmulas permiten ofrecer raciones a voluntad en silos de autoconsumo, estabilizando la ingesta entre el 0,8% y el 1,0% del peso vivo sin alterar el consumo de agua ni generar acidosis.
Estrategias de recría bovina y corrales de inicio
En las etapas posteriores al destete, la recría bovina exige continuidades nutricionales estrictas para evitar mermas irreversibles. Los animales que sufren subnutrición invernal severa y dependen de ganancias compensatorias primaverales no igualan el desarrollo de lotes con crecimiento sostenido, demorando hasta un mes extra su terminación final.
Respecto del encierre inicial de terneros posdestete, las pautas técnicas sugieren períodos máximos de 60 días con dietas de grano entero y concentrados proteicos, evitando excesos de urea. El objetivo apunta a ganancias moderadas de 800 gramos diarios, dado que aumentos superiores a 1,2 kg al día en corral dificultan una adecuada transición posterior hacia las pasturas.
FUENTE: Contenidos CREA Ganaderia
