Productores ganaderos de Entre Ríos comenzaron el traslado de bovinos desde las islas del río Paraná hacia tierra firme. Esta acción preventiva responde a la expectativa de una crecida significativa del curso de agua, asociada al fenómeno de El Niño, que podría obligar a movilizar cerca de 500 mil cabezas de ganado en los próximos meses.
Los primeros movimientos se registraron en la comuna de Las Cuevas, departamento Diamante. La presidenta comunal, Susana Solís, confirmó que las familias están sacando los animales. La localidad, con un fuerte componente insular y un único acceso asfaltado, enfrenta desafíos logísticos ante una eventual inundación.
Ante los pronósticos que indican un pico de creciente entre septiembre y noviembre, el Ministerio de Desarrollo Económico de Entre Ríos convocó a diversas entidades. Participaron Senasa, la Fundación de Lucha contra la Fiebre Aftosa (Fucofa), Prefectura Naval, la Policía provincial y entidades rurales para diseñar un protocolo que ordene la salida de la hacienda. Martín Sieber, director provincial de Producción Animal, destacó que el operativo involucra a casi 500 mil cabezas. Guillermo Bernaudo, ministro de Desarrollo Económico, enfatizó la necesidad de que los productores no esperen hasta el último momento para evitar complicaciones logísticas y de disponibilidad de barcazas.
Protocolo para la Sanidad animal en el traslado
La cuestión de la Sanidad animal es un punto crítico del operativo. Las autoridades buscan prevenir la dispersión de animales de zonas con presencia de garrapata hacia establecimientos de tierra firme sin control. Por ello, se exige mantener la trazabilidad mediante el Documento Único de Transporte (DUT), que puede emitirse digitalmente. Sieber también advirtió sobre la mezcla de rodeos de distintos productores, un fenómeno habitual en crecidas que puede generar desorden y denuncias.
Logística y coordinación para la movilización de bovinos
En el plano logístico, la provincia trabaja con 29 embarcaciones habilitadas para el traslado de hacienda entre La Paz y Ramallo, con 22 ya operativas. El protocolo prevé establecer puntos oficiales de desembarque para evitar que los animales bajen en cualquier sitio. En estos puntos se instalarán corrales móviles para agilizar la descarga, realizar controles sanitarios y verificar la documentación. La coordinación entre Prefectura Naval, la Dirección de Delitos Rurales de la Policía y Producción Animal busca garantizar el control documental y la seguridad sanitaria durante la movilización de los bovinos.
Actualmente, el río Paraná en el puerto de Paraná se mantiene en torno a los tres metros, lejos de los niveles de alerta. Sin embargo, la experiencia de crecidas anteriores indica que el agua tarda días en llegar a la zona de islas una vez que las lluvias se consolidan en la alta cuenca del río.
FUENTE: Bichos de Campo