Ante la aparición de mortandades en bovinos con diagnósticos presuntivos de intoxicación por nitratos y nitritos, el INTA Mercedes organizó un encuentro en línea sobre la temática.
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SUSCRIBITEAnte la aparición de mortandades en bovinos con diagnósticos presuntivos de intoxicación por nitratos y nitritos, el INTA Mercedes organizó un encuentro en línea sobre la temática.
El M.V. Germán Cantón, del Servicio de Diagnóstico Veterinario Especializado del INTA Balcarce, brindó una charla denominada “Intoxicación por nitratos y nitritos en bovinos. Prevención, diagnóstico y tratamiento” a raíz de varias consultas recibidas de gran parte del centro sur de la provincia de Corrientes a través de las agencias de extensión principalmente en Curuzú Cuatiá y Monte Casero.
Este encuentro se dio a raíz de que comenzaron a aparecer episodios con sospechas que había intoxicaciones con nitratos y nitritos en bovinos. Inicialmente iniciaron en Curuzú Cuatiá, luego en el norte de Entre Ríos, en la provincia de Buenos Aires, sur de Santa Fe, sur de Entre Ríos y también hubo algunas ocurrencias de casos del otro lado del río, en Uruguay.
En ese marco, Germán Cantón explicó que en líneas generales la intoxicación se puede dar por diferentes situaciones. Por un lado, se observan en animales que consumen plantas que resultan tóxicas continuamente porque tienen ciertos componentes que las hacen así. Por otro lado, puede sucedes que los rayos de grasa y forraje de no son tóxicos en ningún momento, hasta que se dan las circunstancias que acumulan ciertas sustancias y que pueden empezar a ser tóxicas.
“Otras posibles causas son micotoxinas que están presentes en los alimentos que los animales comen, producidas por algunos hongos, y otros casos de intoxicación son las administraciones diatrogénicas, o, mejor dicho, cuando el hombre calcula mal una dosis y sobre dosifica a los animales con cierto producto”, especificó el médico veterinario.
Germán Cantón comenzó describiendo que el diagnóstico etiológico impreciso se da por una manifestación clínica no específica, fallas en el reconocimiento de plantas tóxicas, plantas tóxicas presentes en el forraje conservados, toxinas con efecto acumulativo, manifestaciones clínicas con diferentes categorías o errores en la administración de aditivos.
De esta forma es que generalmente se asocian las intoxicaciones de acuerdo al lugar donde están afectando a los animales y puede ser: hepático, sistémico, nervioso, cardíaco, hemático, dérmico, gastrointestinal, renal, teratogeno o respiratorio.
“Además, hay ciertas plantas que pueden acumular nitratos / nitritos. Así se dan generalmente ante consumos forrajeros, heno, silajes, que han sufrido procesos que detienen el crecimiento de la planta y se acumulan nitratos ya sea por falta de luz solar por varios días nublados o alta densidad de plantas o situaciones de estrés, que probablemente fue lo que ocurrió en el último tiempo, ya sea por sequía o daños por helada y granizo”, destacó Cantón.
Respecto a los predisponentes, indicó que “la adaptabilidad de la microbiota rumial para detoxificar a medida que se va exponiendo; incluso ocurre en un pastoreo abierto donde inicialmente no van comiendo hojas que tallos. Por lo tanto, nuestras experiencias de intoxicación con nitrato siempre fueron con malezas, sorgo, maíces y pasturas o verdes. Son mucho más comunes en gramíneas, en plantas jóvenes y la concentración es mucho más alta en los tallos”.
Asimismo, detalló que los signos clínicos que se observan en los animales van desde abortos, subfertilidad, disminución de la producción de leche, hipovitaminosis A hasta hipotiroidismo.
Los signos clínicos que se observan en los animales van desde abortos, subfertilidad, disminución de la producción de leche, hipovitaminosis A hasta hipotiroidismo.
En todo este contexto de incertidumbre, el referente del INTA Balcarce brindó una serie de recomendaciones a tener en cuenta para intentar evitar la intoxicación de los animales.
1) Evaluar concentraciones nitratos en forrajes.
Indicó que el veterinario puede hacer la prueba de difenilamina pero no es una prueba cualitativa, es decir, no arroja el resultado si hay mucho o no hay, entonces lo ideal sería evaluar la concentración. “El problema que tenemos con eso es que la parte de evaluar la concentración es algo más lenta y no tienen tiempo de esperar; pero si se puede hacer sería lo ideal”, destacó
2) Retrasar el pastoreo.
En caso de no tener la posibilidad de chequear la concentración, esta la segunda recomendación que brindó Cantón. “Lo que a veces recomendamos es entrar con algún grupo de animales, estar muy atento y ver cómo se comportan. Si ven algo raro, enseguida sacarlos de ahí y esto lo que te da es tiempo. No hay que largarlos por primera vez a una parcela nueva o una parte de potrero nueva sin tener el dato”, agregó.
3) Ensilar.
Esto reduce entre el 40% y 60% el nitrato. “Se sabe que puede reducir si tiene ese forraje y uno lo quisiese aprovechar”.
4) Evitar cargas altas de los animales.
“Pensando en el tema de hacer un pastoreo muy intensivo que por ahí desde el punto de vista agronómico y de cosecha forrajera sería lo ideal para aprovechar mejor ese forraje, pero si te vas muy abajo en la planta, es más peligroso para este tipo de cuadros, entonces eso hay que tenerlo en cuenta”.
5) Diluir forrajes peligrosos.
Evitar el forraje peligroso, si se sospecha que puede llegar a ser peligroso. “Aquí existe la posibilidad de alimentarlos con otro recurso forrajero, antes y después, para que no entren con tan hambreados a la planta”.
6) Evitar ingreso temprano o días nublados.
Por último, manifestó tener en cuenta la situación climática en días nublados o después por ejemplo de una escasez hídrica.

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