Un estudio realizado por Gustavo Bretschneider (INTA Necochea / Balcarce), Eloy Salado (INTA Rafaela) y Juan Mattera (INTA Pergamino), muestra que las especies forrajeras asociadas con la toxicidad en animales bovinos cuando son pastoreadas o consumidas bajo la forma de heno o rastrojo incluyen al sorgo forrajero y tipo Sudan, avena, trigo, cebada y maíz.
Es importante tener presente que todas las variedades de sorgo, como por ejemplo el granífero, tienen la capacidad de acumular nitratos en niveles potencialmente tóxicos para los animales.
Dentro de las malezas acumuladoras de nitratos y asociadas con casos de toxicidad, aparecen el sorgo de Alepo, yuyo Colorado y cardo Asnal.
Es importante destacar que la concentración de nitratos en el agua de bebida, aunque no suficientemente alta para producir envenenamiento, puede potenciar la toxicidad de las plantas.
¿Qué se puede hacer?
El manejo de los forrajes sospechados de tener alto nivel de nitratos no es simple.
- Se recomienda realizar ensilados de los forrajes. Esta técnica reduce los nitratos hasta en un 50%. Sin embargo, el oreo y la henificación no disminuyen la toxicidad de las plantas.
- No pastorear un forraje sospechoso de ser tóxico con animales en ayuno, “hambreados”.
- Evitar el sobrepastoreo como una forma de reducir el consumo de la parte más baja de los tallos, donde se encuentra la mayor concentración de nitratos.
- Suplementar con heno, previo y durante el pastoreo, para reducir el consumo del forraje potencialmente tóxico y así diluir la concentración final de nitritos en el rumen.
Intoxicación de bovinos plantas acumuladoras de nitratos - INTA.pdf
- Suplementar con granos (por ejemplo, maíz, cebada, etc) durante el pastoreo, dado que la tolerancia de los rumiantes a las altas concentraciones de nitrato depende de la capacidad con que los microorganismos ruminales transforman este compuesto en nitrito (compuesto más tóxico) y, posteriormente, en amoníaco. Para facilitar la transformación del nitrito en amoníaco y así reducir el potencial tóxico del alimento, los microorganismos necesitan energía rápidamente disponible.
- La suplementación también busca reducir el consumo del forraje potencialmente tóxico para diluir la concentración final de nitritos en el rumen. Deben tomarse precauciones para evitar la acidosis ruminal. En este sentido, se aconseja suplementar con niveles moderados de granos y evitar el sobre consumo de los mismos, asegurando una superficie de comedero de aproximadamente 50 a 70cm/animal.
- Evaluar la toxicidad del forraje con un animal (testigo), de bajo valor económico antes del pastoreo, y observarlo durante 2 a 3 horas. Si no se detectan signos de intoxicación, puede permitirse que el resto de la tropa pastoree. Es fundamental prestar atención al comportamiento ingestivo del animal testigo. El cese del consumo a los pocos minutos de ingresado al potrero es indicativo de que el forraje es tóxico y que el animal está percibiendo la toxicidad. Se aconseja el tratamiento inmediato.
Finalmente, se recomienda tomar muestras representativas del forraje en cuestión para su posterior análisis en el laboratorio.